Un nuevo estudio publicado en Nature revela el creciente impacto ambiental de los dispositivos electrónicos de salud portátiles, proyectando un aumento de 42 veces en el consumo mundial de dispositivos para 2050. Los investigadores encontraron que la producción y eliminación de dispositivos como monitores de glucosa, monitores cardíacos, monitores de presión arterial e imágenes de diagnóstico contribuyen actualmente con 1,16 kilogramos de equivalente de dióxido de carbono por dispositivo.
El estudio destaca que a medida que el sector de la electrónica de salud portátil se expande, impulsado por la creciente demanda de monitorización remota de pacientes y la gestión personalizada de la salud, su huella ambiental también aumentará drásticamente. Para 2050, se espera que la producción anual de estos dispositivos alcance casi los 2 mil millones de unidades, generando un estimado de 3,4 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono.
"Los dispositivos electrónicos de salud portátiles ofrecen un enorme potencial para mejorar los resultados de los pacientes y reducir los costos de atención médica", dijo el Dr. Michael Green, autor principal del estudio y profesor de ingeniería ambiental. "Sin embargo, debemos abordar su impacto ambiental para garantizar que estos beneficios no se vean compensados por prácticas insostenibles".
Los investigadores realizaron una evaluación del ciclo de vida "de la cuna a la tumba" de dispositivos portátiles representativos, analizando los impactos ambientales asociados con la extracción de materiales, la fabricación, el transporte, el uso y la eliminación al final de la vida útil. El estudio identificó varios puntos críticos, incluidos los procesos de fabricación que consumen mucha energía y la eliminación de residuos electrónicos que contienen materiales peligrosos.
"El enfoque actual en las mejoras a nivel de materiales no es suficiente", explicó la Dra. Sarah Chen, coautora del estudio y experta en electrónica sostenible. "Necesitamos un enfoque más holístico, a nivel de sistema, que considere todo el ciclo de vida de estos dispositivos".
El estudio sugiere varias estrategias de mitigación, incluido el diseño para la durabilidad y la reciclabilidad, la promoción del uso de materiales reciclados y la implementación de sistemas de reciclaje de circuito cerrado. Los investigadores también enfatizan la importancia de extender la vida útil de los dispositivos a través de actualizaciones de software y programas de reparación.
"Los consumidores pueden desempeñar un papel eligiendo dispositivos duraderos, desechando adecuadamente los dispositivos electrónicos usados y apoyando a las empresas que priorizan la sostenibilidad", dijo el Dr. Green.
Los hallazgos de este estudio tienen implicaciones significativas para los responsables políticos, los fabricantes y los proveedores de atención médica. A medida que la demanda de dispositivos electrónicos de salud portátiles continúa creciendo, es crucial implementar prácticas sostenibles para minimizar su impacto ambiental y garantizar un futuro más saludable. Los investigadores instan a la colaboración entre sectores para desarrollar e implementar soluciones eficaces.
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