Empresas, universidades y oficinas gubernamentales en la mayor parte de Irán permanecieron cerradas el miércoles debido a un cierre ordenado por el gobierno, mientras el presidente Masoud Pezeshkian abordaba el creciente descontento público por la economía y el gobierno en dificultades del país. El cierre de un día afectó a 21 de las 31 provincias de Irán, incluida la capital, Teherán.
El cierre coincidió con el nombramiento por parte del presidente Pezeshkian de Abdolnaser Hemmati, el ex ministro de economía, como nuevo jefe del banco central. Los medios de comunicación estatales informaron que el presidente reconoció el cargo como "extremadamente difícil y complejo", sometiendo a Hemmati a una presión y críticas significativas.
El cambio de liderazgo en el banco central se produjo tras la abrupta renuncia de Mohammad Reza Farzin el lunes, provocada por un aumento en la tasa de inflación de Irán. Este aumento de la inflación ha provocado protestas en Teherán y otras ciudades, con comerciantes frustrados que han salido a las calles.
Imágenes que circulaban en las redes sociales el miércoles, verificadas por The New York Times, mostraban a manifestantes en Fasa, en el centro-sur de Irán, arrojando objetos contra las puertas de un complejo de edificios gubernamentales antes de abrirlos a la fuerza. Las protestas se sumaron a la perturbación causada por días de manifestaciones.
La economía iraní ha enfrentado desafíos importantes en los últimos años, exacerbados por las sanciones internacionales y las políticas económicas internas. El aumento de la tasa de inflación ha erosionado el poder adquisitivo y ha alimentado la ira pública, creando un clima político volátil. La respuesta del gobierno, incluido el cierre y el nombramiento de un nuevo jefe del banco central, refleja un intento de recuperar el control y abordar las quejas económicas que impulsan las protestas.
El nombramiento de Hemmati señala un posible cambio en la política económica, aunque la dirección específica sigue sin estar clara. Como ex ministro de economía, Hemmati aporta experiencia en la navegación por el complejo panorama económico de Irán. Sin embargo, la "intensa presión y crítica" anticipada por el presidente Pezeshkian destaca los desafíos que enfrenta para estabilizar la economía y satisfacer las demandas públicas. La situación sigue siendo fluida, con el potencial de nuevas protestas y cambios de política en los próximos días.
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