La reciente decisión de Israel de suspender a las organizaciones sin fines de lucro que no cumplan con sus nuevas regulaciones está generando preocupación por una posible violación de las obligaciones de "debido cuidado", lo que impacta la estabilidad financiera y la eficacia operativa de los grupos de ayuda que operan en la región.
Las nuevas reglas, anunciadas el 1 de enero de 2026, exigen que las organizaciones sin fines de lucro se adhieran a estándares de informes más estrictos y demuestren una mayor transparencia en sus fuentes de financiamiento y gastos. El incumplimiento podría resultar en la suspensión de las operaciones, lo que podría poner en peligro millones de dólares en ayuda e interrumpir los servicios críticos para las poblaciones vulnerables. Si bien aún se está evaluando el impacto financiero exacto, las estimaciones preliminares sugieren que las organizaciones que no cumplan podrían enfrentar pérdidas de hasta el 30% de sus presupuestos anuales, lo que las obligaría a reducir los programas y reducir el personal.
La medida se produce en un momento de creciente escrutinio del financiamiento de las organizaciones sin fines de lucro a nivel mundial, con gobiernos que buscan una mayor rendición de cuentas y control sobre el flujo de fondos a las organizaciones que operan dentro de sus fronteras. Este cambio regulatorio podría tener un efecto paralizador en el sector sin fines de lucro en Israel, lo que podría disuadir a los donantes internacionales e impactar el panorama humanitario general. El mercado de ayuda y desarrollo en Israel, estimado en $500 millones anuales, podría experimentar una contracción significativa si las organizaciones no pueden navegar por el nuevo entorno regulatorio.
Oxfam, una destacada organización internacional de ayuda, ha expresado su preocupación por las nuevas reglas, y Bushra Khalidi explicó cómo entran en conflicto con las obligaciones de los grupos de ayuda. Oxfam, que opera con un presupuesto anual que supera los $1 mil millones a nivel mundial, ha sido un actor importante en el mercado de ayuda israelí, brindando asistencia a las comunidades marginadas. La capacidad de la organización para continuar su trabajo en Israel podría verse comprometida si no puede cumplir con los nuevos estándares de cumplimiento.
De cara al futuro, el sector sin fines de lucro en Israel enfrenta un período de incertidumbre a medida que las organizaciones lidian con las nuevas regulaciones. El impacto a largo plazo dependerá de la voluntad del gobierno de entablar un diálogo con las organizaciones sin fines de lucro y abordar sus preocupaciones. Si las regulaciones se implementan de manera demasiado rígida, podría conducir a una disminución de las actividades de ayuda y desarrollo, con consecuencias potencialmente devastadoras para las poblaciones vulnerables.
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