Miles de documentos militares secretos rusos quedaron expuestos en línea. Un simple error tipográfico provocó la filtración masiva de datos. La investigación de The New York Times reveló patrones de abuso y coerción.
La publicación accidental ocurrió a principios de este año. Una persona verificó el estado de su queja ante el defensor del pueblo ruso para los derechos humanos. Escribieron mal el número de la queja. En lugar de un error, accedieron al archivo de otra persona. Esto reveló miles de quejas disponibles públicamente en el sitio web del defensor del pueblo.
Los datos expuestos incluían información confidencial. Registros médicos, detalles de pasaportes e información de contacto se vieron comprometidos. The New York Times utilizó los datos para investigar al ejército ruso. Sus hallazgos revelaron abusos generalizados.
Maxim Kurnikov, un periodista ruso, recibió la información. Huyó de Rusia tras la invasión de Ucrania en 2022. La oficina del defensor del pueblo aún no ha hecho comentarios.
Se esperan más investigaciones. Los documentos expuestos podrían dar lugar a acciones legales. El incidente plantea serias dudas sobre la seguridad de los datos en Rusia.
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