El dólar concluyó 2025 experimentando su declive anual más significativo en ocho años, una tendencia que los inversores anticipan que continuará en el nuevo año, particularmente si el próximo presidente de la Reserva Federal implementa recortes de tipos de interés más profundos. El Bloomberg Dollar Spot Index disminuyó aproximadamente un 8% durante el año, lo que indica una perspectiva bajista entre los operadores.
El declive del dólar comenzó tras la implementación de aranceles por parte del presidente Donald Trump en abril y no logró recuperarse sustancialmente, en gran parte debido a las expectativas de que Trump nombraría a un sucesor moderado para el actual presidente de la Fed, Jerome Powell, cuyo mandato concluye el próximo año. Yusuke Miyairi, estratega de divisas de Nomura, afirmó que la Fed sería el principal factor que influiría en el rendimiento del dólar en el primer trimestre. Miyairi enfatizó que la atención se extiende más allá de las reuniones de enero y marzo para incluir la selección del reemplazo de Powell.
La anticipación de al menos dos reducciones de tipos en el próximo año sitúa la trayectoria política de la Fed en contraste con algunos de sus homólogos desarrollados, lo que disminuye el atractivo del dólar. Los datos de la Commodity Futures Trading Commission publicados el miércoles revelaron que los operadores aumentaron sus apuestas bajistas sobre el dólar en la semana que finalizó el 23 de diciembre. El comercio de opciones sugirió una mayor debilidad del dólar en enero, con una posible moderación en los meses siguientes.
Las decisiones de política monetaria de la Reserva Federal desempeñan un papel crucial en la influencia del valor del dólar. Los recortes de tipos de interés suelen debilitar una moneda, ya que reducen el rendimiento de las inversiones denominadas en esa moneda. Por el contrario, los tipos de interés más altos tienden a fortalecer una moneda al atraer inversión extranjera. La divergencia en la política entre la Fed y otros bancos centrales, como el Banco Central Europeo, puede crear oportunidades para que los operadores de divisas se beneficien de estas diferencias.
De cara al futuro, la selección del próximo presidente de la Reserva Federal será un evento clave para el dólar. Un presidente moderado, que favorezca tipos de interés más bajos y una política monetaria potencialmente más acomodaticia, podría pesar aún más sobre la moneda. La reacción del mercado a este nombramiento y las consiguientes decisiones políticas probablemente darán forma a la trayectoria del dólar en el próximo año.
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