Se espera que los precios de las suscripciones de *streaming* sigan aumentando hasta 2026, impulsados por el incremento de los costos de producción y licenciamiento de contenido. Las compañías de *streaming*, muchas de las cuales aún se esfuerzan por alcanzar la rentabilidad después de años de priorizar la adquisición de suscriptores a través del gasto en contenido, están encontrando que es más fácil aumentar incrementalmente los precios para los clientes existentes que atraer nuevos.
Los analistas de la industria predicen que la era del *streaming* económico y sin publicidad probablemente haya terminado, ya que los servicios lidian con las realidades financieras de la creación de contenido y la competencia. Christofer Hamilton, gerente de información de la industria, señaló que muchos servicios están ahora alineando el gasto en contenido con el valor realista de por vida por suscriptor. Este cambio sugiere un alejamiento de las agresivas estrategias de adquisición de suscriptores del pasado y un mayor enfoque en modelos de negocio sostenibles.
La creciente dependencia de los algoritmos y la inteligencia artificial (IA) en la recomendación y personalización de contenido también juega un papel en el panorama cambiante del *streaming*. Los algoritmos de IA analizan los hábitos y preferencias de visualización para sugerir contenido, lo que podría crear burbujas de filtro y limitar la exposición a diversas perspectivas. Esto plantea implicaciones sociales con respecto al control y la influencia de la IA en la configuración del consumo cultural.
Además, el uso de la IA en la producción de contenido está ganando terreno. Las herramientas impulsadas por la IA pueden ayudar en la escritura de guiones, los efectos visuales e incluso en la generación de escenas completas, lo que podría reducir los costos de producción y acelerar la creación de contenido. Sin embargo, esto también plantea preocupaciones sobre el posible desplazamiento de los creativos humanos y la homogeneización del contenido.
La tendencia actual hacia la agrupación de servicios y la incorporación de anuncios refleja un retorno a algunas de las prácticas asociadas con la televisión por cable tradicional, un modelo que el *streaming* inicialmente buscó interrumpir. Si bien los consumidores pueden encontrar algún valor en las ofertas agrupadas, la creciente complejidad y el costo de administrar múltiples suscripciones podrían conducir a la fatiga de suscripción y a una reevaluación de los hábitos de visualización.
De cara al futuro, se espera que la industria del *streaming* continúe evolucionando, con la IA desempeñando un papel cada vez más destacado tanto en la entrega como en la creación de contenido. El desafío para las compañías de *streaming* será equilibrar la rentabilidad con la satisfacción del consumidor, asegurando que el *streaming* siga siendo una opción de entretenimiento viable y atractiva frente al aumento de los costos y la evolución de las tecnologías.
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