El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió a las autoridades iraníes que no dañen a los manifestantes pacíficos, afirmando que Estados Unidos intervendría. En una publicación en la plataforma de redes sociales Truth Social el viernes, Trump escribió: "Si Irán dispara *sic* y mata violentamente a manifestantes pacíficos, que es su costumbre, Estados Unidos de América vendrá a su rescate". Añadió: "Estamos listos y preparados para actuar", sin dar detalles sobre la naturaleza específica de la posible intervención.
La advertencia se produce en medio de protestas generalizadas en Irán, desencadenadas por el deterioro de las condiciones económicas. Los informes indican que al menos ocho personas han muerto durante las manifestaciones, que duran casi una semana.
En respuesta a la declaración de Trump, un asesor principal del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, advirtió a Trump que "tenga cuidado" con cualquier intervención, citando el riesgo de un caos generalizado en todo Oriente Medio.
La publicación de Trump no detalló qué acciones podría tomar Estados Unidos. En junio, bajo las órdenes de Trump, Estados Unidos llevó a cabo ataques contra sitios nucleares iraníes. Funcionarios estadounidenses afirmaron que estos ataques obstaculizaron significativamente el desarrollo de armas nucleares por parte de Irán, una afirmación disputada por Teherán.
Irán ha experimentado oleadas periódicas de protestas en los últimos años, a menudo impulsadas por agravios económicos, restricciones políticas y descontento social. Las protestas actuales reflejan una continuación de estas tensiones subyacentes. La economía de Irán se ha visto afectada por las sanciones internacionales, en particular las impuestas por Estados Unidos tras su retirada del acuerdo nuclear de 2015, formalmente conocido como Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC). El PAIC, negociado entre Irán y las potencias mundiales, incluidos Estados Unidos, la Unión Europea y China, ofreció a Irán el alivio de las sanciones a cambio de limitaciones en su programa nuclear.
La posibilidad de una intervención estadounidense suscita preocupación por la escalada de las tensiones en la región. Las relaciones entre Estados Unidos e Irán han sido tensas durante décadas, marcadas por la desconfianza mutua y enfrentamientos militares ocasionales. Estados Unidos ha acusado durante mucho tiempo a Irán de apoyar el terrorismo y las actividades desestabilizadoras en Oriente Medio, mientras que Irán considera que Estados Unidos interfiere en sus asuntos internos y socava su influencia regional. La comunidad internacional está siguiendo de cerca la situación en Irán, y muchos países instan a la moderación y piden un diálogo para abordar los problemas subyacentes que impulsan las protestas.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment