El viernes, el CST declaró que había comenzado una "guerra", acusando a las fuerzas terrestres respaldadas por Arabia Saudita de lanzar un ataque en conjunto con ataques de la fuerza aérea saudí. La fractura de la alianza saudí-emiratí, que anteriormente había apoyado al gobierno yemení reconocido internacionalmente contra los rebeldes hutíes, ha resultado en que las dos potencias del Golfo respalden a grupos opuestos sobre el terreno. El CST ahora está impulsando la independencia de un estado separatista en el sur de Yemen.
La guerra civil de Yemen comenzó en 2014 cuando el movimiento hutí, respaldado por Irán, tomó el control de gran parte del norte de Yemen, incluida la capital, Saná. Desde entonces, el conflicto ha sumido a la ya empobrecida nación en una crisis humanitaria, marcada por la violencia generalizada y la grave inseguridad alimentaria. Las Naciones Unidas han descrito la situación en Yemen como uno de los peores desastres humanitarios del mundo.
Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos intervinieron en Yemen en 2015, liderando una coalición militar destinada a restaurar el gobierno del presidente Abdrabbuh Mansur Hadi. Sin embargo, las diferencias en los objetivos estratégicos y las alianzas locales han tensado gradualmente la relación entre los dos estados del Golfo. Los Emiratos Árabes Unidos se han centrado cada vez más en apoyar a los separatistas del sur, mientras que Arabia Saudita ha mantenido su apoyo al gobierno reconocido internacionalmente.
Los enfrentamientos actuales resaltan la naturaleza compleja y multifacética del conflicto yemení, que está influenciado por las luchas de poder regionales y los agravios locales. El potencial de un Yemen dividido plantea preocupaciones sobre una mayor inestabilidad en la región y la posibilidad de una mayor participación de actores externos. El conflicto ha provocado la condena internacional debido al alto número de víctimas civiles y la terrible situación humanitaria. Los esfuerzos internacionales para mediar en una resolución pacífica no han tenido éxito hasta ahora. El futuro de Yemen sigue siendo incierto mientras las fuerzas respaldadas por Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos permanecen en confrontación.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment