El embajador de Irán ante las Naciones Unidas, Amir Saeid Iravani, ha solicitado formalmente al Consejo de Seguridad de la ONU que denuncie lo que describió como amenazas ilegales hechas por el expresidente de EE. UU. Donald Trump contra Teherán, en medio de las protestas en curso dentro de Irán. La apelación, entregada en una carta dirigida al Secretario General de la ONU, Antonio Guterres, y al presidente del CSNU el viernes, siguió a la declaración de Trump de que EE. UU. estaba "listo y cargado" y preparado para actuar si más manifestantes eran asesinados durante las protestas por el costo de vida.
Iravani instó a Guterres y a los miembros del Consejo de Seguridad a emitir una condena inequívoca y resuelta de las declaraciones de Trump. El embajador caracterizó las declaraciones del expresidente como una violación del derecho internacional y una amenaza a la paz y la seguridad internacionales.
Las protestas en Irán, desencadenadas por el aumento de la inflación y las dificultades económicas, han representado un desafío significativo para el gobierno actual. Estas manifestaciones reflejan un descontento más amplio dentro de la población iraní con respecto a la gestión económica y los problemas sociales. Protestas similares han ocurrido esporádicamente en los últimos años, a menudo con diversos grados de respuesta gubernamental.
La comunidad internacional ha estado monitoreando de cerca la situación en Irán, con diferentes perspectivas sobre cómo abordar los disturbios internos y las amenazas externas percibidas por Teherán. Algunas naciones han enfatizado la importancia de respetar la soberanía de Irán y evitar la interferencia en sus asuntos internos, mientras que otras han expresado su apoyo a los derechos de los manifestantes a la libertad de expresión y reunión.
La postura de EE. UU. sobre Irán ha variado significativamente entre las administraciones. La administración Trump se retiró del Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA), comúnmente conocido como el acuerdo nuclear con Irán, y reimpuso sanciones, citando preocupaciones sobre el programa nuclear de Irán y las actividades regionales. La actual administración Biden ha expresado interés en revivir el JCPOA, pero las negociaciones se han estancado.
Se espera que el Consejo de Seguridad de la ONU discuta la carta de Iravani en los próximos días. La respuesta del consejo probablemente reflejará los diversos intereses y prioridades geopolíticas de sus estados miembros, lo que podría conducir a una variedad de resultados, desde una declaración formal de condena hasta ninguna acción en absoluto. La situación sigue siendo fluida, con el potencial de una mayor escalada dependiendo de los acontecimientos dentro de Irán y las reacciones de los actores externos.
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