Un estudio reciente de Virginia Tech, en colaboración con otras organizaciones de investigación, desmiente la creencia arraigada de que el cuerpo compensa el aumento de la actividad física reduciendo el gasto energético en otras áreas. La investigación, publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences, encontró que el aumento de la actividad física se correlaciona directamente con un mayor gasto energético diario total, lo que significa que el ejercicio realmente suma a la quema de calorías en lugar de ser compensado metabólicamente.
El estudio desafía el modelo de "gasto energético restringido", que sugiere que el cuerpo tiene un presupuesto energético limitado y reducirá el uso de energía en otras funciones cuando aumente la actividad física. Los investigadores descubrieron que las funciones corporales básicas continúan operando a toda velocidad, incluso a medida que aumenta el movimiento, lo que lleva a una ganancia neta en el gasto energético. Este hallazgo tiene implicaciones significativas para las recomendaciones de salud pública y las estrategias de control de peso.
"Lo que encontramos es que, en su mayor parte, cuando aumenta su actividad física, en realidad aumenta su gasto energético total", dijo el Dr. [Lead Researcher Name], autor principal del estudio y profesor de Virginia Tech. "El cuerpo no cancela silenciosamente los beneficios de su entrenamiento".
El equipo de investigación utilizó métodos sofisticados para medir el gasto energético en un grupo diverso de participantes durante un período prolongado. Rastrearon tanto los niveles de actividad física como la tasa metabólica en reposo, lo que les permitió determinar cómo el cuerpo se ajustaba al aumento del movimiento. Los resultados mostraron consistentemente que el aumento de la actividad física conducía a un aumento proporcional en el gasto energético total.
Este descubrimiento podría influir en el diseño y la comercialización de rastreadores de actividad física y dispositivos portátiles. Empresas como Fitbit y Apple, que ofrecen productos que monitorean los niveles de actividad y estiman la quema de calorías, pueden necesitar refinar sus algoritmos para reflejar estos nuevos hallazgos. La precisión de estos dispositivos es crucial para las personas que confían en ellos para controlar su peso y sus objetivos de acondicionamiento físico.
Los hallazgos también tienen implicaciones para la industria del fitness en general. Los gimnasios y los entrenadores personales pueden usar esta información para reforzar los beneficios del ejercicio y motivar a los clientes a aumentar sus niveles de actividad física. El estudio proporciona evidencia científica de que el ejercicio es una forma eficaz de aumentar la quema diaria de calorías y mejorar la salud en general.
Si bien el estudio proporciona evidencia sólida en contra del modelo de gasto energético restringido, los investigadores reconocen que se necesita más investigación para comprender la variabilidad individual en cómo las personas responden al ejercicio. Factores como la edad, la genética y las condiciones de salud preexistentes pueden influir en la medida en que la actividad física aumenta el gasto energético total. Los estudios futuros se centrarán en identificar estos factores y desarrollar recomendaciones de ejercicio personalizadas.
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