Los estadounidenses que buscan resoluciones de Año Nuevo impactantes pueden encontrar que retomar la tendencia de reducir el consumo de carne, como se vio en la década de 2010, ofrece beneficios significativos para la salud personal, el bienestar animal y el medio ambiente. Durante esa década, un número creciente de estadounidenses expresó interés en reducir el consumo de carne, con iniciativas como "Lunes sin carne" ganando terreno en escuelas y hospitales, y celebridades experimentando con dietas veganas. Las empresas de capital de riesgo también invirtieron fuertemente en alternativas de carne de origen vegetal, como las producidas por Impossible Foods y Beyond Meat.
Este cambio fue impulsado por preocupaciones sobre las implicaciones para la salud del consumo anual promedio de carne de un estadounidense, que supera las 200 libras, así como por una mayor conciencia de las prácticas de las granjas industriales y el impacto ambiental de la agricultura animal. Las investigaciones encubiertas que expusieron la crueldad animal en las granjas industriales provocaron la indignación pública, mientras que la importante huella ambiental de la agricultura animal, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso de la tierra, ganó cada vez más atención en los medios.
Kenny Torrella, reportero sénior de la sección Future Perfect de Vox, que se centra en el bienestar animal y el futuro de la carne, señaló que las motivaciones detrás de la reducción del consumo de carne siguen siendo relevantes. "A la gente le preocupaba lo que las más de 200 libras de carne que los estadounidenses comen en promedio cada año le hacen a nuestra salud", afirmó Torrella. "Las investigaciones encubiertas que expusieron la crueldad de las granjas industriales nos impactaron. Y la enorme huella ambiental de la agricultura animal poco a poco fue ganando atención en las noticias".
Empresas como New School Foods ahora están desarrollando alternativas innovadoras de origen vegetal, como su filete de salmón de origen vegetal, con el objetivo de proporcionar a los consumidores opciones sostenibles y éticas. Estos productos utilizan los avances en la tecnología alimentaria para imitar el sabor y la textura de la carne y el pescado tradicionales, lo que podría facilitar que las personas reduzcan su dependencia de los productos animales.
Si bien el aumento inicial en la popularidad de las alternativas de origen vegetal puede haberse estabilizado, las preocupaciones subyacentes que impulsaron el movimiento siguen siendo pertinentes. Las consideraciones de salud, las preocupaciones éticas con respecto al trato de los animales y las consecuencias ambientales de la producción de carne siguen siendo razones convincentes para que las personas consideren reducir su consumo de carne en el nuevo año.
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