Impulsada por contenido y tendencias virales, la industria de la belleza coreana (K-beauty) se ha convertido en una de las más grandes de Corea del Sur, impulsada por la intensa presión social del país para lograr una apariencia impecable. El mercado interno por sí solo alcanzó una valoración de aproximadamente ₩13 billones ($9.6 mil millones) en 2024, con proyecciones que indican un crecimiento de dos dígitos para ciertos productos, según análisis recientes de la industria.
La obsesión global con la K-beauty está estrechamente ligada al Hallyu, u Ola Coreana, que ha impulsado el K-Pop y los dramas coreanos a la fama internacional. Un excelente ejemplo del éxito viral de la K-beauty es el auge de los sueros con mucina de caracol, un ingrediente que alguna vez fue poco convencional y que ahora se ha convertido en un elemento básico en las rutinas de cuidado de la piel en todo el mundo. Un desafío viral de TikTok que promocionaba el suero destacó su elasticidad única, lo que llevó al reconocimiento mundial de CosRX, una pequeña marca surcoreana que fabrica el producto.
La historia de éxito de CosRX subraya el poder de las redes sociales para dar forma al panorama de la K-beauty. La compañía, ahora propiedad de Amorepacific, la compañía de cosméticos más grande de Corea del Sur, ejemplifica cómo las tendencias virales pueden transformar productos de nicho en sensaciones globales. Suranjana Tewari, corresponsal de negocios de Asia en Seúl, Corea del Sur, señaló que la rápida difusión del suero de mucina de caracol demuestra el notable éxito que ha logrado la K-beauty.
El fenómeno de la K-beauty refleja un énfasis cultural más amplio en el cuidado de la piel y la apariencia personal en Corea del Sur. Este énfasis, combinado con el desarrollo de productos innovadores y estrategias de marketing eficaces, ha permitido a la K-beauty capturar una parte importante del mercado mundial de cosméticos.
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