El senador estadounidense Marco Rubio declaró que Estados Unidos no necesita el petróleo venezolano, pero pretende evitar que naciones adversarias lo controlen, sin descartar la posibilidad de ocupar el país. Los comentarios de Rubio, realizados durante una entrevista en "Meet the Press" de la NBC, respondieron a preguntas sobre el interés de Estados Unidos en la industria petrolera de Venezuela tras las declaraciones del presidente Donald Trump sobre la inversión de empresas petroleras estadounidenses en la infraestructura energética del país.
Rubio enfatizó que Estados Unidos posee suficientes reservas de petróleo. "No necesitamos el petróleo de Venezuela. Tenemos mucho petróleo en Estados Unidos", dijo. Su principal preocupación, explicó, era evitar que países como Rusia, China e Irán dominen el sector petrolero de Venezuela. "Lo que no vamos a permitir es que la industria petrolera de Venezuela esté controlada por adversarios de Estados Unidos", afirmó Rubio, enmarcando el asunto como una cuestión de seguridad regional dentro del hemisferio occidental. "Este es el hemisferio occidental. Aquí es donde vivimos. Y no vamos a permitir que el hemisferio occidental sea una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos, así de simple".
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, pero su producción ha disminuido significativamente debido a años de mala gestión e inestabilidad política bajo el liderazgo de Nicolás Maduro. La crisis económica del país ha provocado una escasez generalizada de bienes y servicios básicos, lo que ha impulsado a millones de venezolanos a huir del país, creando una crisis regional de refugiados.
Estados Unidos ha estado involucrado durante mucho tiempo en la política venezolana, particularmente en lo que respecta a sus recursos petroleros. Durante la administración Trump, Estados Unidos reconoció al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino de Venezuela, imponiendo sanciones destinadas a derrocar a Maduro y restaurar la democracia. Sin embargo, Maduro ha permanecido en el poder, respaldado por el ejército y apoyado por países como Rusia y China.
El potencial de una intervención estadounidense en Venezuela ha suscitado críticas internacionales, y algunos países han expresado su preocupación por la soberanía y el uso de la fuerza. Las naciones latinoamericanas, en particular, han desconfiado históricamente de la participación de Estados Unidos en la región, recordando casos de intervención durante la Guerra Fría. La Organización de los Estados Americanos (OEA) ha desempeñado un papel en la mediación de la crisis venezolana, pero las divisiones entre los Estados miembros han obstaculizado los esfuerzos por encontrar una resolución.
Si bien Rubio no detalló explícitamente las circunstancias bajo las cuales Estados Unidos podría ocupar Venezuela, sus comentarios sugieren que la opción sigue sobre la mesa como un medio para evitar el control de adversarios sobre los recursos petroleros del país. La situación en Venezuela sigue siendo volátil, con continuos desafíos políticos y económicos y el potencial de una mayor participación internacional. Estados Unidos continúa monitoreando la situación de cerca, sopesando sus opciones y considerando las implicaciones más amplias para la estabilidad regional y sus propios intereses estratégicos.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment