Se espera que las ventas de automóviles nuevos en Estados Unidos hayan aumentado modestamente en 2025, alcanzando aproximadamente 16.3 millones de vehículos, a pesar de los vientos económicos en contra que impactan a la industria automotriz. Varios fabricantes de automóviles importantes, incluidos General Motors y Toyota Motor, informaron el lunes a los inversores sólidas cifras de ventas, lo que indica un cierre de año positivo. Esta resiliencia se atribuye principalmente a los estadounidenses adinerados con empleo seguro y ahorros sustanciales que continúan comprando vehículos nuevos, lo que compensa la disminución de las ventas entre los hogares de menores ingresos.
Según Cox Automotive, una firma de investigación, las familias con un ingreso familiar anual de $150,000 o más ahora representan el 43 por ciento de las ventas de automóviles nuevos en todo el país, un aumento significativo con respecto a un tercio en 2019, antes de la pandemia de COVID-19. Por el contrario, los hogares que ganan menos de $75,000 ahora compran aproximadamente una cuarta parte de los vehículos nuevos, una disminución de más de un tercio en 2019. "Estamos viendo una bifurcación del mercado", dijo Jonathan Smoke, C, aunque su título completo no se proporcionó en el material original.
La industria automotriz enfrenta desafíos continuos, incluidos los aranceles que han aumentado los precios de los automóviles y las autopartes. Además, las presiones económicas han provocado tasas de incumplimiento más altas en los préstamos para automóviles, particularmente entre las personas con crédito menos que perfecto. Estos factores han afectado de manera desproporcionada la capacidad de los consumidores de bajos ingresos para comprar vehículos nuevos.
Esta tendencia destaca una creciente división económica dentro del mercado automotriz. Si bien los consumidores más ricos continúan impulsando la demanda de automóviles nuevos, a menudo optando por modelos de mayor precio y vehículos eléctricos, una parte importante de la población no puede acceder al mercado de automóviles nuevos debido a los precios, lo que podría afectar la sostenibilidad a largo plazo del crecimiento de la industria. El cambio también plantea interrogantes sobre el acceso equitativo al transporte y el potencial de una mayor dependencia de vehículos más antiguos y menos eficientes en el consumo de combustible entre los hogares de bajos ingresos.
La industria automotriz está monitoreando de cerca estas tendencias y adaptando sus estrategias para atender las demandas cambiantes de los diferentes segmentos de consumidores. Los fabricantes de automóviles se están centrando cada vez más en el desarrollo y la comercialización de vehículos que atraigan a los compradores adinerados, al tiempo que exploran opciones para abordar los desafíos de asequibilidad que enfrentan los consumidores de bajos ingresos, como ofrecer modelos más asequibles o ampliar las opciones de financiación. El impacto a largo plazo de esta bifurcación del mercado en la industria automotriz y la sociedad en general está aún por verse.
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