Según informes, al menos dos periodistas fueron detenidos por agentes que trabajan para la Dirección General de Contrainteligencia Militar de Venezuela, mientras que otros fueron detenidos por el servicio de inteligencia del país. Según el comunicado del sindicato, las autoridades registraron sus equipos, revisaron sus teléfonos y leyeron sus publicaciones y mensajes en las redes sociales. Un reportero colombiano y uno español también fueron detenidos cerca de Cúcuta, en la frontera de Venezuela con Colombia. Estos dos reporteros estuvieron incomunicados durante varias horas antes de ser liberados.
Las detenciones se produjeron cuando Delcy Rodríguez juró como presidenta interina. Su toma de posesión se produjo poco después de que expresara su voluntad de cooperar con la administración Trump, que anteriormente había declarado su intención de "dirigir" Venezuela, lo que indica una postura de línea dura continua por parte de Washington.
Los medios de comunicación extranjeros se han enfrentado durante mucho tiempo a restricciones en Venezuela, y a muy pocos periodistas se les conceden visados para trabajar en el país. Esto ha dificultado cada vez más la información objetiva desde dentro de Venezuela, lo que contribuye a una comprensión limitada de la situación política y económica para el público internacional. El gobierno venezolano ha acusado a menudo a los medios de comunicación extranjeros de informar de forma sesgada y de injerencia en sus asuntos internos.
Las detenciones ponen de manifiesto los continuos desafíos a los que se enfrentan los periodistas que operan en Venezuela, donde la libertad de prensa se ha ido erosionando constantemente en los últimos años. Organizaciones internacionales como el Comité para la Protección de los Periodistas y Reporteros Sin Fronteras han condenado repetidamente las acciones del gobierno venezolano contra los medios de comunicación, citando la censura, el acoso y las detenciones arbitrarias. La situación actual de los periodistas detenidos, más allá de los reporteros colombiano y español, sigue sin estar clara, y se esperan nuevos acontecimientos a medida que aumenta la presión internacional sobre el gobierno venezolano para que respete la libertad de prensa.
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