El sindicato de periodistas informó que agentes que trabajan para la Dirección General de Contrainteligencia Militar y el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional de Venezuela fueron responsables de las detenciones. Los trabajadores de los medios de comunicación sufrieron la requisa de sus equipos, la revisión de sus teléfonos y el escrutinio de sus publicaciones y mensajes en las redes sociales, declaró el sindicato. Los dos reporteros detenidos cerca de Cúcuta permanecieron incomunicados durante varias horas antes de ser liberados.
Estas detenciones se produjeron cuando Delcy Rodríguez juró como presidenta interina y poco después de que expresara su voluntad de cooperar con la administración Trump de EE. UU., que anteriormente había manifestado su intención de "dirigir" Venezuela.
Las restricciones a los medios de comunicación extranjeros son desde hace mucho tiempo una característica del panorama mediático venezolano. A muy pocos periodistas extranjeros se les conceden visados para trabajar en el país, lo que dificulta la información desde dentro de Venezuela. Esta situación refleja una tendencia más amplia de declive de la libertad de prensa en Venezuela, como documentan organizaciones internacionales como Reporteros Sin Fronteras y el Comité para la Protección de los Periodistas. Estas organizaciones han criticado sistemáticamente al gobierno venezolano por sus tácticas de censura, el acoso a los periodistas y las restricciones al acceso a la información.
Las detenciones ponen de relieve las continuas tensiones entre el gobierno venezolano y los medios de comunicación internacionales, en particular en lo que respecta a la cobertura de la crisis política y económica del país. El gobierno venezolano ha acusado a menudo a los medios de comunicación extranjeros de informar de forma sesgada y de injerencia en sus asuntos internos. El incidente cerca de Cúcuta subraya la sensibilidad que rodea la frontera entre Colombia y Venezuela, una región marcada por la inestabilidad política y la presencia de grupos armados.
En el momento de redactar este informe, la situación de los periodistas detenidos en Caracas sigue sin estar clara. El sindicato de periodistas está trabajando para asegurar su liberación y garantizar su seguridad. Es probable que las detenciones tensen aún más las relaciones entre Venezuela y las organizaciones de medios internacionales, así como que susciten la preocupación de los grupos de derechos humanos por el estado de la libertad de prensa en el país.
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