La Autoridad de Regulación Nuclear (NRA) de Japón anunció el miércoles que suspende el proceso de renovación de licencia para dos reactores en la central nuclear de Hamaoka después de que Chubu Electric Power Co., la operadora de la planta, admitiera haber falsificado datos sobre riesgos sísmicos. La revelación suscita preocupación sobre la integridad de las evaluaciones de seguridad, mientras Japón reactiva lentamente sus centrales nucleares tras el desastre de Fukushima Daiichi en 2011.
La NRA fue alertada sobre la posible manipulación de datos por un denunciante en febrero de 2023, pero el problema solo se hizo público esta semana cuando los reguladores detuvieron un proceso de evaluación que podría haber permitido la reactivación de un reactor en Hamaoka. Posteriormente, Chubu Electric Power Co. emitió un comunicado de prensa en el que detallaba cómo la empresa manipuló los datos de seguridad sísmica. Según una traducción al inglés del comunicado, la empresa parece haber aumentado el movimiento del suelo para evaluar los riesgos sísmicos.
La ubicación de la planta de Hamaoka en la costa, cerca de una falla de subducción activa, similar a la de la planta de Fukushima Daiichi, amplifica la gravedad de la situación. El desastre de Fukushima, provocado por un terremoto y un tsunami masivos, condujo al cierre a nivel nacional de las centrales nucleares y a una reevaluación de las normas de seguridad. El escándalo actual socava la confianza pública en la industria nuclear y en la supervisión reguladora diseñada para prevenir futuros accidentes.
El uso de la IA en la evaluación del riesgo sísmico es cada vez más frecuente. Los algoritmos de IA pueden analizar grandes cantidades de datos geológicos, incluidos los registros históricos de terremotos y las características de las líneas de falla, para crear modelos más precisos del posible movimiento del suelo. Sin embargo, el caso de Hamaoka pone de relieve la importancia crítica de la integridad de los datos, independientemente de las herramientas analíticas empleadas. Si los datos subyacentes son defectuosos o están manipulados, incluso el sistema de IA más sofisticado producirá resultados poco fiables.
El incidente plantea interrogantes sobre la eficacia de la supervisión reguladora y la posibilidad de que se produzca una manipulación de datos similar en otras instalaciones nucleares. Se espera que la NRA lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre el asunto y aplique medidas para evitar que se repita en el futuro. La suspensión del proceso de renovación de la licencia de los reactores de Hamaoka seguirá en vigor hasta que la NRA esté satisfecha de que Chubu Electric Power Co. ha abordado los problemas de integridad de los datos y ha aplicado salvaguardias sólidas. El futuro de la energía nuclear en Japón depende de la restauración de la confianza pública y de la garantía de los más altos estándares de seguridad y transparencia.
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