Los ataques rusos causaron apagones generalizados en las regiones surorientales ucranianas de Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia, según informó el Ministerio de Energía del país el miércoles por la noche. Los ataques dejaron a las regiones casi completamente sin electricidad, con la infraestructura crítica operando con energía de reserva, según un comunicado publicado en Telegram.
Los funcionarios también informaron de interrupciones en el suministro de agua y la conectividad a Internet en las zonas afectadas. Rusia ha intensificado sus ataques contra la infraestructura energética de Ucrania en las últimas semanas, con el objetivo aparente de paralizar el suministro de energía durante los meses de invierno.
"El sistema energético de Ucrania está bajo ataques enemigos todos los días, y los trabajadores de la energía están operando en condiciones extremadamente difíciles para proporcionar a la gente luz y calor", escribió la Primera Ministra de Ucrania, Yulia Svyrydenko, en Telegram. Añadió que el deterioro de las condiciones meteorológicas estaba ejerciendo una presión adicional sobre la infraestructura crítica.
Las interrupciones en el suministro de energía y calefacción se produjeron cuando las temperaturas se desplomaron en toda la región. La empresa estatal de energía Ukrenergo dijo en Telegram que los trabajos de restauración de emergencia comenzarían inmediatamente en las regiones afectadas tan pronto como la situación de seguridad lo permitiera.
El conflicto en curso pone de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura crítica en la guerra moderna. Los ataques a las redes energéticas no son nuevos, pero la creciente sofisticación de los ataques cibernéticos y físicos, potencialmente ayudados por el reconocimiento y la selección de objetivos impulsados por la IA, presenta un desafío creciente. El uso de la IA en la guerra plantea preocupaciones éticas, particularmente con respecto al potencial de los sistemas de armas autónomas para tomar decisiones sobre el ataque a la infraestructura civil.
La situación también subraya la importancia de una infraestructura resiliente y unas medidas de ciberseguridad sólidas. Los gobiernos y las organizaciones están explorando soluciones impulsadas por la IA para la monitorización de la red y la detección de anomalías con el fin de identificar y mitigar posibles amenazas. Estos sistemas de IA pueden analizar grandes cantidades de datos de sensores y otras fuentes para detectar patrones que indiquen un ataque inminente o un fallo del sistema.
Los apagones en Dnipropetrovsk y Zaporizhzhia son un crudo recordatorio del coste humano del conflicto. La falta de energía y calefacción puede tener graves consecuencias para las poblaciones vulnerables, en particular los ancianos y las personas con problemas de salud. La interrupción del suministro de agua y el acceso a Internet aísla aún más a las comunidades y dificulta el acceso a los servicios esenciales.
La comunidad internacional sigue condenando los ataques contra la infraestructura energética de Ucrania. Las organizaciones humanitarias están trabajando para proporcionar asistencia a los afectados por los apagones, incluyendo el suministro de generadores, mantas y otros suministros esenciales. El impacto a largo plazo de los ataques en la economía y la sociedad de Ucrania está aún por verse.
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