El presidente de EE. UU., Donald Trump, y su administración están participando activamente en conversaciones sobre una posible oferta para comprar Groenlandia, según la Casa Blanca. La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó a los periodistas el miércoles que el asunto "es algo que está siendo discutido activamente por el presidente y su equipo de seguridad nacional".
La confirmación se produce tras las repetidas afirmaciones tanto de Groenlandia como de Dinamarca de que la isla no está a la venta. Leavitt respondió a una pregunta sobre la postura anterior de la administración Trump sobre el posible uso de la fuerza militar para adquirir Groenlandia, afirmando que "todas las opciones están siempre sobre la mesa", pero enfatizó que la "primera opción de Trump siempre ha sido la diplomacia".
El renovado interés en la importancia estratégica de Groenlandia para EE. UU. se produce después de la acción militar unilateral de Trump contra Venezuela para tomar el control de su presidente, Nicolás Maduro. Dinamarca, un aliado de la OTAN, ha declarado que un ataque a su territorio pondría fin efectivamente a la alianza militar. La administración Trump sostiene que Groenlandia es vital para la seguridad de EE. UU.
Groenlandia, aunque está escasamente poblada, tiene un valor geopolítico significativo debido a su ubicación entre los océanos Atlántico y Ártico. Sus potenciales recursos y su posicionamiento militar estratégico han sido de interés para Estados Unidos durante mucho tiempo. EE. UU. estableció la Base Aérea de Thule en Groenlandia durante la Segunda Guerra Mundial, una base que sigue siendo crucial para la alerta de misiles y la vigilancia espacial.
El concepto de comprar Groenlandia no es nuevo. EE. UU. ya exploró la posibilidad en el siglo XIX bajo el presidente Andrew Johnson y de nuevo en 1946 bajo el presidente Harry Truman. Sin embargo, Dinamarca ha rechazado sistemáticamente tales propuestas.
Las discusiones actuales dentro de la administración Trump resaltan la continua importancia de Groenlandia en el contexto de la evolución de las preocupaciones de seguridad global y la competencia por los recursos. La situación sigue siendo fluida, y los próximos pasos probablemente dependerán de los compromisos diplomáticos y el panorama geopolítico en evolución.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment