El consejo de administración de Warner Bros. Discovery ha rechazado la oferta de adquisición de Paramount Global por valor de 108.400 millones de dólares, reafirmando su compromiso con la fusión pendiente con Netflix por valor de 82.700 millones de dólares. La decisión subraya la evaluación de Warner Bros. de la oferta de Paramount como financieramente inestable y con menos probabilidades de materializarse en comparación con el acuerdo con Netflix.
Warner Bros. calificó la oferta de Paramount como "ilusoria" en una presentación a los accionistas, destacando su dependencia de una financiación de deuda masiva de 87.000 millones de dólares. Esto constituiría la mayor compra apalancada de la historia. La compañía también señaló que los términos de la oferta permitían a Paramount Skydance (PSKY) rescindir o modificar el acuerdo a voluntad, creando efectivamente una opción unilateral. Por el contrario, Warner Bros. enfatizó la sólida situación financiera de Netflix. Compararon a Netflix con Paramount, una compañía con una capitalización de mercado de 14.000 millones de dólares, una calificación crediticia basura, flujos de caja libres negativos, obligaciones financieras fijas sustanciales y un alto grado de dependencia.
El rechazo llega en medio de un panorama mediático global cada vez más moldeado por el dominio del streaming y la necesidad de escala. La fusión propuesta entre Netflix y Warner Bros. tiene como objetivo crear una potencia mundial del entretenimiento, capaz de competir con actores establecidos como Disney y Amazon Prime Video en mercados internacionales clave, incluyendo Asia-Pacífico y América Latina, donde el crecimiento de suscriptores es un campo de batalla crítico. La oferta de Paramount, cargada de deuda, generó preocupaciones sobre su viabilidad a largo plazo y su capacidad para invertir en contenido y tecnología necesarios para competir eficazmente a escala global.
Warner Bros. Discovery, formada a partir de la fusión de WarnerMedia y Discovery, se ha centrado en la optimización de las operaciones y la reducción de la deuda. La escisión de la división de televisión por cable de la compañía tiene como objetivo optimizar aún más su cartera. Paramount Global, por su parte, ha estado explorando opciones estratégicas para abordar sus desafíos financieros y navegar por el panorama mediático en evolución. Las dificultades de la compañía reflejan las presiones más amplias de la industria, incluyendo la cancelación de suscripciones de cable, el aumento de la competencia y los altos costos asociados con la producción y adquisición de contenido para plataformas de streaming.
De cara al futuro, la atención se centra en las aprobaciones regulatorias necesarias para la fusión entre Netflix y Warner Bros. Se anticipa un escrutinio por parte de las autoridades antimonopolio en Estados Unidos y Europa, dada la importante cuota de mercado de la entidad combinada. La finalización exitosa del acuerdo con Netflix remodelaría el panorama global del streaming, lo que podría desencadenar una mayor consolidación y alianzas estratégicas a medida que las compañías de medios compiten por el dominio en la industria del entretenimiento en rápida evolución. El futuro de Paramount sigue siendo incierto, y es probable que la compañía explore asociaciones alternativas o una posible venta de activos para fortalecer su posición financiera.
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