El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva vetó un proyecto de ley aprobado por el Congreso que habría reducido significativamente la posible pena de prisión para el expresidente Jair Bolsonaro, quien fue condenado el año pasado por planear un golpe de Estado. El veto se produjo en el tercer aniversario de los disturbios del 8 de enero de 2023 en Brasilia, donde los partidarios de Bolsonaro irrumpieron en edificios gubernamentales para protestar por la victoria de Lula en las elecciones de 2022.
El proyecto de ley, aprobado por el Congreso en diciembre, tenía como objetivo revisar el código penal de manera que disminuyera la severidad de las penas por delitos contra el estado democrático de derecho. Los críticos argumentaron que los cambios beneficiarían desproporcionadamente a Bolsonaro, quien enfrenta múltiples investigaciones y desafíos legales relacionados con sus acciones antes, durante y después de las elecciones de 2022.
Los disturbios en Brasilia, que fueron un reflejo del ataque del 6 de enero de 2021 contra el Capitolio de EE. UU., vieron a miles de manifestantes destrozar el Tribunal Supremo, el palacio presidencial y el edificio del Congreso. Los manifestantes pidieron una intervención militar para anular los resultados de las elecciones e impedir que Lula asumiera el cargo.
La administración de Lula ha calificado los disturbios como un intento de derrocar al gobierno elegido democráticamente. Bolsonaro, aunque condenó la violencia, ha afirmado repetidamente que las elecciones fueron fraudulentas, a pesar de que no hay pruebas de irregularidades generalizadas.
El veto ahora devuelve el proyecto de ley al Congreso, donde los legisladores pueden anular la decisión de Lula con una votación mayoritaria en ambas cámaras. El panorama político sigue dividido, y es probable que los partidarios de Bolsonaro presionen para que se anule el veto, mientras que se espera que los aliados de Lula lo mantengan. El debate en torno al proyecto de ley refleja las continuas tensiones y la polarización en Brasil tras las polémicas elecciones de 2022.
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