El 4 de enero, Elon Musk, propietario de la plataforma de redes sociales X, respondió a una publicación del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, sugiriendo en farsi que estaba delirando, y el sábado, la plataforma cambió el emoji de la bandera iraní de la que se usaba desde la revolución islámica de 1979 a la bandera anterior a la revolución que presenta un león y un sol. El cambio se produce en medio de la intensificación de las protestas en Irán, donde algunos manifestantes, tanto dentro como fuera del país, han estado ondeando la bandera anterior a 1979 como símbolo de oposición al régimen actual.
La bandera iraní anterior a 1979, según los analistas, está estrechamente asociada con la monarquía y tiene un estatus polémico dentro de Irán. Si bien algunos la ven como un símbolo de la identidad nacional anterior a la República Islámica, otros la asocian con la dinastía Pahlavi y su percibido gobierno autoritario.
Las acciones de Musk han obtenido el apoyo de algunos que lo ven como un gesto simbólico de solidaridad con los manifestantes. Sin embargo, el impacto práctico de este cambio de bandera digital sobre el terreno en Irán sigue siendo incierto. La medida plantea interrogantes sobre el papel de las plataformas de redes sociales en el discurso político internacional y el potencial de tales acciones para influir en los acontecimientos del mundo real.
El cambio de bandera en X podría interpretarse como una forma de activismo digital, que podría amplificar las voces de la disidencia dentro de Irán y señalar el apoyo desde fuera del país. Sin embargo, es importante tener en cuenta que el acceso a X y otras plataformas de redes sociales está muy restringido en Irán, lo que limita el alcance y el impacto de este cambio dentro del propio país.
Justin Salhani informó que la medida podría verse como un gesto simbólico de apoyo a los manifestantes iraníes, pero es probable que su efecto real sobre el terreno sea limitado debido al acceso restringido a la plataforma dentro de Irán. La situación sigue siendo fluida y aún no se han visto las consecuencias a largo plazo de las acciones de Musk.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment