Según las fuentes, el acuerdo reduciría la tasa arancelaria estadounidense al 15 por ciento para los bienes importados de Taiwán. Esta tasa se alinea con las aplicadas a las importaciones de Japón y Corea del Sur, aliados asiáticos que finalizaron acuerdos similares el año pasado. A cambio, TSMC se comprometería a construir al menos cinco plantas de fabricación de semiconductores adicionales, o fabs, en Arizona, lo que duplicaría su presencia actual en el estado, según indicó una fuente. El cronograma específico para estas inversiones aún no está claro. Un portavoz de TSMC declinó hacer comentarios sobre el asunto.
Desde que inició los aranceles a numerosos socios comerciales en abril, la administración Trump ha buscado negociaciones para reducir estas tasas a cambio de compromisos de inversión y acuerdos que impulsen los objetivos de seguridad nacional de EE. UU. Corea del Sur, por ejemplo, acordó aumentar sus compras de bienes y servicios estadounidenses como parte de su acuerdo comercial.
El acuerdo comercial propuesto destaca la importancia estratégica de los semiconductores, los componentes esenciales que alimentan todo, desde teléfonos inteligentes hasta sistemas de armas avanzados. Asegurar la capacidad nacional de fabricación de semiconductores se ha convertido en una prioridad para el gobierno de EE. UU., impulsada por las preocupaciones sobre las vulnerabilidades de la cadena de suministro y la competencia geopolítica. La Ley CHIPS y de Ciencia, promulgada el año pasado, proporciona miles de millones de dólares en incentivos para alentar a las empresas de semiconductores a construir instalaciones en los Estados Unidos.
La posible expansión de TSMC en Arizona refleja esta tendencia más amplia. La compañía ya está construyendo una fab de $12 mil millones en el estado, y las fabs adicionales aumentarían significativamente la capacidad de producción de semiconductores de EE. UU. Esto reduciría la dependencia de fuentes extranjeras, particularmente aquellas ubicadas en regiones con riesgos geopolíticos.
El uso de la inteligencia artificial (IA) es cada vez más frecuente en la fabricación de semiconductores. Los algoritmos de IA se utilizan para la optimización de procesos, el mantenimiento predictivo y el control de calidad, lo que mejora la eficiencia y reduce los defectos. Se espera que las nuevas fabs de TSMC en Arizona incorporen técnicas avanzadas de fabricación impulsadas por la IA. Las implicaciones de esta tecnología se extienden más allá de las consideraciones económicas, impactando la seguridad nacional y el liderazgo tecnológico.
El impacto potencial del acuerdo en la sociedad es multifacético. El aumento de la producción nacional de semiconductores podría crear empleos bien remunerados y estimular el crecimiento económico. También podría mejorar la competitividad de EE. UU. en sectores tecnológicos clave. Sin embargo, también se debe considerar el impacto ambiental de la fabricación de semiconductores, incluido el consumo de agua y energía.
Se espera que la revisión legal del acuerdo se complete pronto, allanando el camino para un posible anuncio este mes. Los detalles del acuerdo, incluidos los incentivos específicos ofrecidos a TSMC y el cronograma preciso para las inversiones, probablemente se revelarán en ese momento. El acuerdo está sujeto a cambios.
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