El estado de Minnesota, junto con las ciudades de Minneapolis y St. Paul, presentaron el lunes una demanda federal buscando detener lo que describieron como un aumento sin precedentes de agentes federales en las Ciudades Gemelas. La demanda, una queja de 80 páginas presentada en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos en Minnesota, nombra al Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos y a altos funcionarios federales, incluida la Secretaria del DHS, Kristi Noem, como demandados.
Los demandantes solicitan a un juez que bloquee de inmediato la Operación Metro Surge, una operación de inmigración a gran escala que, según alegan, ha desplegado a miles de agentes federales armados y enmascarados en las comunidades de Minnesota, sobrecargando la infraestructura local y la aplicación de la ley. El Fiscal General de Minnesota, Keith Ellison, en una conferencia de prensa el lunes, caracterizó la operación como una escalada federal ilegal. "Esto es, en esencia, una invasión federal de las Ciudades Gemelas y Minnesota, y debe detenerse", declaró Ellison, acusando a los agentes del DHS de crear caos y terror a través de arrestos sin orden judicial.
La demanda argumenta que la Operación Metro Surge viola la Constitución y representa una amenaza directa para la seguridad pública. Los demandantes sostienen que las acciones del gobierno federal exceden su autoridad e infringen los derechos del estado a mantener el orden y proteger a sus ciudadanos. El despliegue de agentes federales, afirman, ha interrumpido los esfuerzos locales de aplicación de la ley y ha creado una atmósfera de miedo dentro de la comunidad.
El Departamento de Seguridad Nacional aún no ha emitido una respuesta formal a la demanda. Sin embargo, el gobierno federal ha defendido previamente la Operación Metro Surge como una medida necesaria para hacer cumplir las leyes federales de inmigración y combatir el crimen. Los defensores de la operación argumentan que es esencial para la seguridad nacional y la seguridad pública.
La demanda plantea preguntas importantes sobre el equilibrio de poder entre el gobierno federal y los gobiernos estatales, particularmente en el ámbito de la aplicación de la ley de inmigración. El desafío legal podría tener implicaciones de gran alcance para la política federal de inmigración y el papel de los agentes federales en las comunidades locales. El tribunal ahora considerará la solicitud de los demandantes de una orden judicial para detener la Operación Metro Surge mientras avanza la demanda. Los próximos pasos implican que el gobierno federal presente una respuesta a la demanda y que el tribunal programe audiencias para considerar los argumentos legales presentados por ambas partes.
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