En un testimonio ante un tribunal federal el mes pasado, el agente especial del FBI Bernardo Medellín presentó información que parecía contradecir las declaraciones juradas hechas por el agente del ICE Jonathan Ross con respecto a si un hombre al que intentaban detener había solicitado hablar con su abogado. El testimonio de Medellín, prestado en Minnesota, también planteó interrogantes sobre si Ross se adhirió a los protocolos federales de capacitación para interactuar con los conductores durante un encuentro que resultó en la muerte de Renee Nicole Good, de 37 años, la semana pasada.
Ross fue identificado en múltiples informes de los medios como el agente que le disparó a Good. Si bien la administración Trump no ha confirmado estos informes, los detalles sobre el tirador proporcionados por el vicepresidente JD Vance coincidieron con la información biográfica sobre Ross.
Durante una audiencia en diciembre, Ross testificó que en junio dirigió un equipo que buscaba aprehender a Roberto Carlos Muñoz-Guatemala, quien estaba sujeto a una orden administrativa por estar en los EE. UU. sin autorización. Ross declaró que él y su equipo siguieron a Muñoz-Guatemala en un automóvil sin identificación. Según su testimonio, Ross, vestido con ropa verde guardabosques y gris con su placa exhibida en su cinturón, se acercó a Muñoz-Guatemala.
El testimonio de Medellín incluyó detalles de la capacitación federal para agentes del orden sobre cómo manejar las interacciones con personas durante las paradas de tráfico y otros encuentros. El punto específico de la controversia giró en torno a si Muñoz-Guatemala había solicitado hablar con su abogado antes de que los agentes tomaran cualquier otra medida. Ross testificó que no se hizo la solicitud, mientras que el testimonio de Medellín sugirió que tal solicitud debería haberse documentado y seguido de una manera específica, lo que podría poner en duda el relato de Ross.
La discrepancia en los testimonios podría tener implicaciones significativas para la investigación en curso sobre el tiroteo de Renee Nicole Good. Si Ross se desvió de los protocolos establecidos, podría generar preguntas sobre la justificación del uso de la fuerza. El caso destaca la importancia de la adhesión a la capacitación estandarizada y las posibles consecuencias cuando las acciones de las fuerzas del orden se desvían de las pautas establecidas.
La investigación sobre el tiroteo está en curso. El FBI y el ICE aún no han publicado más declaraciones sobre los testimonios contradictorios. El caso plantea interrogantes más amplios sobre la rendición de cuentas y la transparencia en las operaciones de las fuerzas del orden, en particular las que involucran la aplicación de la ley de inmigración.
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