Níger revocó las licencias de numerosos operadores de transporte y conductores que se negaron a entregar combustible al vecino Malí, donde se enfrentaban a posibles ataques de grupos yihadistas. La acción se produjo tras un bloqueo de combustible impuesto a Malí en septiembre por una filial de Al Qaeda, que incluyó ataques contra camiones cisterna de gasolina a lo largo de las principales carreteras. Malí, un país sin salida al mar, depende en gran medida de las importaciones de combustible y había llegado a un acuerdo con Níger en julio para suministrar 85 millones de litros de combustible durante seis meses a su región desértica del norte, una zona con una importante presencia de grupos militantes.
Los convoyes de combustible procedentes de Níger, que recorrían una ruta de 1.400 km (870 millas), sufrieron ataques yihadistas incluso cuando iban escoltados por militares, según la AFP. Níger, país productor de petróleo y aliado clave de Malí, ambos gobernados por juntas militares que se enfrentan a la violencia yihadista, tomó la medida para garantizar la continuidad del suministro de combustible. La revocación de licencias afectó a docenas de operadores de transporte y conductores.
El suministro de energía de Malí se enfrentó a la inestabilidad debido al bloqueo. En noviembre, Níger entregó 82 camiones cisterna de combustible a Malí, lo que estabilizó temporalmente el suministro de energía interrumpido por el bloqueo que afectaba a los convoyes procedentes de Senegal. El acuerdo de suministro de combustible entre Níger y Malí tenía como objetivo aliviar la crisis energética en la vasta región desértica del norte de Malí. El continuo bloqueo yihadista puso de manifiesto la vulnerabilidad de las naciones sin salida al mar que dependen de las importaciones de combustible y los retos que supone el mantenimiento de las cadenas de suministro en regiones con grupos militantes activos. La revocación de licencias por parte de Níger subrayó la presión sobre los aliados regionales para que apoyen las necesidades energéticas de Malí en medio de las amenazas a la seguridad.
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