El Primer Ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, declinó comentar sobre el interés pasado del expresidente de EE. UU., Donald Trump, en anexar Groenlandia cuando fue interrogado por un reportero en Copenhague, Dinamarca, el 13 de enero de 2026. El intercambio ocurrió después de que Nielsen concluyera una oportunidad para tomar fotos dentro del edificio del parlamento danés.
La pregunta del reportero hacía referencia a los comentarios de Trump hechos varios años antes, durante su tiempo en el cargo, con respecto a la posibilidad de que Estados Unidos comprara Groenlandia. Estos comentarios, reportados inicialmente en agosto de 2019, desataron controversia y fueron ampliamente interpretados como una expresión seria de interés en adquirir el territorio danés autónomo. En ese momento, la Primera Ministra danesa, Mette Frederiksen, calificó la idea de "absurda".
La visita de Nielsen a Copenhague tuvo lugar en medio de discusiones en curso entre Groenlandia y Dinamarca con respecto a la cooperación económica y la búsqueda de una mayor autonomía por parte de Groenlandia. Groenlandia, aunque forma parte del Reino de Dinamarca, posee un autogobierno significativo, administrando sus propios asuntos internos, incluidos los recursos naturales y las políticas internas. La política exterior y la defensa siguen siendo responsabilidad de Dinamarca.
La oficina del Primer Ministro no ha emitido una declaración oficial sobre la razón para evitar la pregunta. Algunos analistas políticos sugieren que el silencio de Nielsen refleja un deseo de mantener una postura neutral sobre la política estadounidense, particularmente dada la próxima elección presidencial de EE. UU. Otros especulan que podría estar relacionado con las negociaciones en curso con Dinamarca, donde Groenlandia podría estar buscando un mayor apoyo financiero o un mayor control sobre sus recursos naturales.
El incidente destaca la compleja relación entre Groenlandia, Dinamarca y Estados Unidos. Si bien la perspectiva de una adquisición estadounidense de Groenlandia parece poco probable, el tema continúa resonando dentro del discurso político groenlandés y danés. Los desarrollos futuros probablemente dependerán del resultado de los debates políticos internos de Groenlandia con respecto a su relación con Dinamarca, así como del panorama geopolítico en evolución en la región ártica.
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