Durante una visita a Detroit, Michigan, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, declaró que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) es "irrelevante" para los EE. UU., al tiempo que afirmó que Canadá desea el acuerdo. Trump hizo estas declaraciones el martes, enfatizando su impulso para que las empresas repatrien las operaciones de fabricación.
Trump declaró: "No hay ninguna ventaja real en ello; es irrelevante", refiriéndose al acuerdo comercial. Además, añadió: "A Canadá le encantaría. Canadá lo quiere. Lo necesitan".
El T-MEC, un pacto comercial entre Estados Unidos, México y Canadá, sucedió al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN). Rige el comercio y la inversión entre los tres países. El acuerdo tiene como objetivo eliminar las barreras al comercio, promover la competencia leal y aumentar la inversión.
Los principales fabricantes de automóviles de Detroit, incluidos Ford, General Motors y Stellantis, dependen en gran medida de cadenas de suministro que involucran una importante producción de piezas tanto en México como en Canadá. Estas empresas también producen cientos de miles de vehículos al año en ambos países. Las cadenas de suministro integradas de la industria automotriz en toda América del Norte resaltan las posibles implicaciones de cualquier interrupción en el marco del T-MEC.
Los comentarios del Presidente plantean interrogantes sobre el futuro de las relaciones comerciales entre Estados Unidos, Canadá y México. Su postura contrasta con las opiniones de algunos interesados de la industria que consideran el T-MEC como un marco crucial para mantener flujos estables de comercio e inversión dentro de la región. Las implicaciones de alterar o abandonar potencialmente el acuerdo podrían tener efectos de gran alcance en varios sectores, particularmente en la industria automotriz, que ha establecido cadenas de suministro complejas e interconectadas en los tres países.
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