Keir Starmer declaró que X, antes conocido como Twitter, podría "perder el derecho a la autorregulación" bajo un gobierno laborista, citando preocupaciones sobre el manejo de contenido dañino por parte de la plataforma. El líder laborista hizo los comentarios durante un discurso en el que esbozó los planes de su partido para la regulación tecnológica, enfatizando la necesidad de una supervisión más estricta para proteger a los usuarios del abuso y la desinformación en línea.
Los comentarios de Starmer se producen en medio de un creciente escrutinio de las plataformas de redes sociales y su papel en la moderación de contenido. Argumentó que la autorregulación ha demostrado ser insuficiente y que es necesario un marco regulatorio más sólido. "La era de la autorregulación para las plataformas de redes sociales debe llegar a su fin", dijo Starmer. "Si no cumplen con sus responsabilidades, perderán el derecho a la autorregulación".
Los cambios propuestos probablemente implicarían el nombramiento de un regulador independiente con el poder de imponer multas significativas a las empresas que no eliminen el contenido ilegal o dañino con prontitud. Este regulador también sería responsable de garantizar que las plataformas sean transparentes sobre sus algoritmos y políticas de moderación de contenido.
Las políticas actuales de moderación de contenido de X han sido objeto de controversia desde que Elon Musk adquirió la empresa en octubre de 2022. Musk ha abogado por un enfoque más permisivo de la libertad de expresión, lo que, según los críticos, ha provocado un aumento del discurso de odio y la desinformación en la plataforma. X ha implementado funciones como Community Notes, que permite a los usuarios agregar contexto a tuits potencialmente engañosos, y ha declarado su compromiso de eliminar el contenido ilegal. Sin embargo, persisten las preocupaciones sobre la eficacia de estas medidas.
La posible pérdida de la autorregulación podría tener implicaciones significativas para el modelo de negocio y las operaciones de X en el Reino Unido. Una regulación más estricta podría obligar a la empresa a invertir más fuertemente en la moderación de contenido y el cumplimiento, lo que podría afectar su rentabilidad. También podría conducir a una mayor presión por parte de los anunciantes y los usuarios para abordar el contenido dañino de manera más eficaz.
Los analistas de la industria sugieren que otras empresas de redes sociales también están observando de cerca los acontecimientos en el Reino Unido. Un alejamiento de la autorregulación en un país podría sentar un precedente para otras jurisdicciones, lo que llevaría a un cambio más amplio en la forma en que se regulan las plataformas de redes sociales a nivel mundial.
X aún no ha emitido una declaración oficial en respuesta a los comentarios de Starmer. Se espera que la empresa aborde el tema en las próximas semanas, esbozando sus planes para abordar las preocupaciones sobre la moderación de contenido y su compromiso con la seguridad del usuario. Los próximos pasos probablemente implicarán más conversaciones entre los representantes de X y los funcionarios del Partido Laborista, así como consultas con otras partes interesadas, incluidos los grupos de la sociedad civil y los expertos de la industria.
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