En Gaza, los palestinos están utilizando barro y escombros de edificios destruidos para reconstruir sus hogares, una práctica impuesta por las continuas restricciones a las importaciones de materiales de construcción y el aumento de los precios. Este esfuerzo de reconstrucción se produce dos años después del último gran conflicto, según se informó el 14 de enero de 2026.
La escasez de materiales de construcción convencionales, atribuida en gran medida a las restricciones de importación israelíes, ha obligado a los residentes a adoptar métodos no convencionales. El proceso consiste en mezclar escombros pulverizados con barro y paja para crear una forma rudimentaria de adobe, que luego se utiliza para reconstruir paredes y estructuras. Este método, aunque eficiente en cuanto a recursos, presenta importantes desafíos en términos de integridad estructural y durabilidad en comparación con el hormigón y el acero.
"No tenemos otra opción", dijo Fatima Khalil, residente de la ciudad de Gaza cuya casa fue destruida en el conflicto. "No podemos permitirnos comprar cemento, e incluso si pudiéramos, a menudo no está disponible. Estamos usando lo que tenemos para proporcionar refugio a nuestras familias".
La dependencia del barro y los escombros plantea preocupaciones sobre la habitabilidad y la seguridad a largo plazo de estas viviendas reconstruidas. Los expertos en ingeniería estructural señalan que dichos materiales carecen de la resistencia a la compresión y la resistencia a los factores ambientales que ofrecen los materiales de construcción modernos. Esto podría conducir a una mayor vulnerabilidad al colapso durante futuros conflictos o desastres naturales.
El gobierno israelí sostiene que las restricciones a los materiales de construcción son necesarias para evitar su desvío con fines militares por parte de Hamás, el órgano de gobierno en Gaza. Sin embargo, las organizaciones humanitarias y los observadores internacionales han criticado la política, argumentando que afecta desproporcionadamente a los civiles y dificulta los esfuerzos de reconstrucción.
"Las restricciones a los materiales de construcción son un impedimento importante para la reconstrucción de Gaza y la mejora de la vida de sus residentes", declaró un portavoz del Organismo de Obras Públicas y Socorro de las Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en el Cercano Oriente (OOPS). "Instamos a todas las partes a encontrar una solución que aborde las preocupaciones de seguridad al tiempo que permita que los materiales necesarios entren en Gaza".
La situación actual pone de relieve la compleja interacción entre las preocupaciones de seguridad, las necesidades humanitarias y la disponibilidad de recursos en las zonas de conflicto. Si bien el uso de barro y escombros proporciona una solución temporal para algunos, una estrategia de reconstrucción sostenible y duradera requiere un enfoque integral que aborde tanto las causas subyacentes del conflicto como las necesidades a largo plazo de la población. Los acontecimientos futuros probablemente dependerán de las negociaciones entre Israel y Hamás, así como de la voluntad de la comunidad internacional de proporcionar asistencia financiera y material.
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