En aproximadamente 60 ubicaciones de PureGym en Nueva York y Nueva Jersey, un novedoso sistema de entrada está causando confusión y generando preocupación entre los miembros. Los gimnasios, anteriormente ubicaciones de Blink Fitness adquiridas por PureGym hace aproximadamente un año, ahora requieren que los miembros usen sus teléfonos inteligentes para acceder a las instalaciones a través de una cápsula de plástico estrecha y cerrada.
El sistema exige que los miembros acerquen sus teléfonos para desbloquear la primera puerta de la cápsula, entren y luego esperen a que se abra la segunda puerta antes de acceder al gimnasio. El proceso se repite al salir. Si bien este tipo de sistema de entrada es común en las ubicaciones europeas de PureGym, su introducción en los Estados Unidos ha provocado quejas e incluso ha provocado respuestas del Departamento de Bomberos.
El Director Ejecutivo de PureGym, Clive Chesser, declaró que las puertas están destinadas a "garantizar que solo nuestros miembros puedan acceder al gimnasio, y sabemos quién está en el gimnasio en un momento dado". Esta medida de seguridad mejorada, según Chesser, permite un mejor control y monitoreo del acceso al gimnasio.
Sin embargo, a algunos miembros el nuevo sistema les resulta inquietante. Emily Fish, una tutora de 30 años y miembro de PureGym en Park Slope, Brooklyn, describió las puertas como "una forma sorprendentemente negativa de entrar en un espacio de cualquier tipo". Fish también expresó su preocupación por la posibilidad de quedar atrapada dentro de la cápsula y señaló la inconveniencia de necesitar un teléfono inteligente para entrar. "Me encantaría ir al gimnasio sin mi teléfono, pero no puedo, porque lo necesito para entrar", dijo.
La implementación de esta tecnología plantea interrogantes sobre el equilibrio entre seguridad y experiencia del usuario. El sistema utiliza una forma de control de acceso, una tecnología cada vez más común en diversos sectores, desde edificios de oficinas hasta centros de datos. Los sistemas de control de acceso a menudo emplean algoritmos para verificar la identidad y otorgar o denegar la entrada según reglas predefinidas. En el caso de PureGym, el sistema se basa en la autenticación del teléfono inteligente, un método que aprovecha los identificadores únicos del dispositivo de un usuario para confirmar la membresía.
El uso de tales sistemas también plantea implicaciones sociales más amplias relacionadas con la privacidad de los datos y la vigilancia. Si bien PureGym afirma que el sistema es principalmente para seguridad, la recopilación de datos sobre los horarios de entrada y salida del gimnasio podría utilizarse potencialmente para otros fines, como el seguimiento del comportamiento de los miembros o la publicidad dirigida. La creciente dependencia de la tecnología para las tareas cotidianas, incluido el acceso al gimnasio, destaca la creciente importancia de la alfabetización digital y la conciencia sobre los problemas de privacidad de los datos.
La situación en PureGym subraya los desafíos de integrar nuevas tecnologías en entornos establecidos. Si bien la compañía tiene como objetivo mejorar la seguridad y la gestión de los miembros, la implementación se ha enfrentado a la resistencia debido a la falta de familiaridad y la inconveniencia percibida. La compañía aún no ha anunciado ningún plan para modificar el sistema o abordar las preocupaciones planteadas por los miembros. Es probable que la transición en curso de las ubicaciones de Blink Fitness a la marca PureGym continúe siendo monitoreada tanto por los miembros como por los observadores de la industria.
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