Starlink, el servicio de internet satelital operado por SpaceX de Elon Musk, supuestamente eximió las tarifas de suscripción mensuales para los usuarios dentro de Irán después de que el gobierno iraní implementara un cierre de internet el jueves pasado. La medida tuvo como objetivo restablecer la conectividad para millones de personas aisladas de la comunicación, el acceso a la información y sus medios de vida en medio de una represión gubernamental contra las protestas generalizadas.
Las protestas, inicialmente desencadenadas por el colapso de la moneda iraní a fines de diciembre, han evolucionado hacia demandas más amplias de cambio político. Con el gobierno restringiendo el acceso a internet, Starlink ha surgido como una herramienta de comunicación fundamental para algunos iraníes que buscan compartir información sobre la situación en el terreno con el mundo exterior.
Dos personas en Irán confirmaron a BBC Persian que sus dispositivos Starlink estaban operativos el martes por la noche, a pesar de que los pagos de suscripción habían vencido. El director de una organización que ayuda a los iraníes con el acceso a internet también corroboró el informe, afirmando que el servicio Starlink se había puesto a disposición de forma gratuita.
Starlink utiliza una red de satélites de órbita terrestre baja (LEO, por sus siglas en inglés) para brindar acceso a internet de banda ancha. A diferencia de los satélites geoestacionarios tradicionales, los satélites LEO orbitan más cerca de la Tierra, lo que resulta en una menor latencia y velocidades más rápidas. Los usuarios necesitan un kit de Starlink, que consta de una antena parabólica y un enrutador Wi-Fi, para conectarse a la red. El servicio ha brindado acceso a internet a decenas de miles de personas en Irán, a pesar de su estatus ilegal dentro del país.
Los cierres de internet por parte del gobierno iraní no son nuevos. Son una táctica empleada con frecuencia para reprimir la disidencia y controlar el flujo de información durante períodos de disturbios. Sin embargo, la creciente disponibilidad de servicios de internet satelital como Starlink presenta un desafío para estos esfuerzos.
A pesar de los beneficios potenciales, usar Starlink en Irán conlleva riesgos importantes. El gobierno iraní ha declarado ilegal la tecnología, y las personas sorprendidas usándola podrían enfrentar severas sanciones, incluido el arresto y el encarcelamiento. El uso de internet satelital también se puede detectar, lo que hace que los usuarios sean vulnerables a la vigilancia.
La decisión de Starlink de brindar servicio gratuito en Irán plantea preguntas complejas sobre el papel de las empresas de tecnología en los conflictos geopolíticos. Si bien los defensores argumentan que apoya la libertad de información y expresión, a los críticos les preocupan los posibles riesgos de seguridad y la posibilidad de consecuencias no deseadas. El impacto a largo plazo de las acciones de Starlink en las políticas de internet del gobierno iraní y el panorama más amplio de la libertad de internet en el país está aún por verse.
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