Los iraníes están utilizando cada vez más servicios de internet satelital como Starlink para eludir las restricciones de internet impuestas por el gobierno, particularmente durante períodos de cierres casi totales. Estos cierres, a menudo implementados durante tiempos de disturbios políticos, tienen como objetivo limitar el flujo de información y suprimir la disidencia. Sin embargo, la creciente accesibilidad de internet satelital ofrece una posible solución para los ciudadanos que buscan acceso sin censura a la internet global.
El gobierno iraní ha mantenido durante mucho tiempo un estricto control sobre el acceso a internet, filtrando sitios web y plataformas de redes sociales consideradas críticas con el régimen o percibidas como amenazas a la seguridad nacional. Este control se ha intensificado en los últimos años, con autoridades que implementan métodos cada vez más sofisticados para bloquear el acceso a la información. Según un informe de Freedom House, el puntaje de libertad en internet de Irán se mantiene consistentemente bajo, lo que refleja la censura generalizada y las prácticas de vigilancia del gobierno.
Si bien el número exacto de iraníes que usan Starlink es difícil de determinar debido a la naturaleza clandestina de su uso, la evidencia anecdótica sugiere una tendencia creciente. Los usuarios a menudo confían en redes privadas virtuales (VPN) junto con internet satelital para enmascarar aún más su actividad en línea y eludir los firewalls gubernamentales. El uso de VPN, aunque técnicamente ilegal en Irán, está muy extendido entre quienes buscan acceso irrestricto a internet.
"El gobierno está constantemente tratando de bloquear el acceso, pero la gente está encontrando formas de evitarlo", dijo un activista de derechos digitales con sede fuera de Irán, que solicitó el anonimato debido a preocupaciones de seguridad. "Internet satelital proporciona un salvavidas crucial para aquellos que buscan acceder a información y comunicarse libremente".
El gobierno iraní ha condenado el uso de servicios de internet satelital, viéndolos como una forma de interferencia extranjera. Los funcionarios han advertido a los ciudadanos contra el uso de tales servicios, amenazando con repercusiones legales para aquellos que se encuentren en violación. Sin embargo, estas advertencias han hecho poco para disuadir a aquellos decididos a acceder a información sin censura.
La disponibilidad de Starlink y servicios similares en Irán plantea complejas cuestiones de política tanto para el gobierno iraní como para los actores internacionales. Si bien el gobierno iraní busca mantener el control sobre los flujos de información, las organizaciones internacionales y los grupos de derechos humanos abogan por el derecho al acceso libre y abierto a internet. Es probable que la lucha continua entre estos intereses contrapuestos dé forma al futuro de la libertad en internet en Irán.
La situación sigue siendo fluida, con el gobierno iraní adaptando constantemente sus métodos de censura y vigilancia. Mientras tanto, los ciudadanos iraníes continúan buscando formas innovadoras de eludir estas restricciones, lo que destaca la tensión continua entre el control estatal y la libertad individual en la era digital. La efectividad de los esfuerzos del gobierno para bloquear el acceso a internet satelital aún está por verse, pero la demanda de información sin censura dentro de Irán sugiere que el uso de estos servicios probablemente continuará creciendo.
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