Una demanda presentada en Pakistán está impugnando la clasificación de las toallas sanitarias como bienes de lujo, una medida que podría remodelar el mercado de productos de higiene femenina en el país e influir potencialmente en debates similares a nivel mundial. La organización sin fines de lucro Mahwari Justice inició acciones legales el año pasado, argumentando que estos artículos de salud esenciales deberían ser reclasificados, eliminando la carga de los impuestos de lujo y haciéndolos más accesibles a un segmento más amplio de la población.
Actualmente, las toallas sanitarias en Pakistán están sujetas a impuestos que normalmente se aplican a artículos no esenciales o de lujo. Si bien no se especificó la tasa impositiva exacta, el impacto es significativo en un país donde la asequibilidad es una barrera importante para el acceso. Según un informe de UNICEF de 2025, solo alrededor del 10% de las niñas y mujeres en Pakistán usan productos menstruales fabricados comercialmente. El alto costo, exacerbado por el impuesto de lujo, obliga a muchas a depender de alternativas menos higiénicas como trapos, lo que plantea riesgos para la salud y contribuye al ausentismo escolar.
La posible eliminación del impuesto de lujo podría expandir significativamente el mercado de productos de higiene menstrual en Pakistán. Es probable que los precios más bajos aumenten la demanda, beneficiando tanto a los fabricantes locales como a los importadores. Este cambio también podría atraer a nuevos actores al mercado, fomentando la competencia y la innovación en el desarrollo y la distribución de productos.
Las implicaciones se extienden más allá de Pakistán. Varios países ya han eliminado los impuestos sobre los productos menstruales, reconociéndolos como bienes esenciales. El éxito de la demanda en Pakistán podría servir como precedente para campañas similares en otras naciones donde estos productos todavía se gravan como artículos de lujo, particularmente en los países en desarrollo con desafíos socioeconómicos similares.
De cara al futuro, el resultado de la demanda será fundamental. Un fallo favorable no solo mejoraría el acceso a la higiene menstrual para millones de mujeres y niñas pakistaníes, sino que también sentaría un poderoso ejemplo para otras naciones que luchan con el problema de la equidad menstrual. El caso destaca la creciente conciencia mundial de las consecuencias económicas y sociales del acceso inadecuado a los productos menstruales y la necesidad de cambios en las políticas que prioricen la salud pública y la igualdad de género.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment