La economía de China se expandió un 5 por ciento en 2025, marcando una de sus tasas de crecimiento más débiles en décadas, según estadísticas oficiales publicadas el lunes por la Oficina Nacional de Estadísticas del país. La segunda economía más grande del mundo experimentó un aumento del 4,5 por ciento en el último trimestre del año, que finalizó en diciembre.
Las cifras de crecimiento reportadas, aunque positivas, señalan una continua desaceleración en comparación con el desempeño económico histórico de China. Los analistas señalan una combinación de factores que contribuyen a la desaceleración, incluidos los desafíos continuos en el sector inmobiliario, el gasto moderado de los consumidores y los persistentes vientos económicos globales en contra.
La tasa de crecimiento del 5 por ciento no alcanza las proyecciones anteriores del gobierno y genera preocupaciones sobre la trayectoria a largo plazo de la economía china. El sector inmobiliario, un importante impulsor del crecimiento en años anteriores, continúa luchando contra la deuda y la disminución de las ventas, lo que afecta a las industrias relacionadas.
El gasto moderado de los consumidores refleja un sentimiento de cautela entre los hogares, influenciado por las incertidumbres en torno al empleo y las perspectivas de ingresos. Esto ha llevado a una disminución en las ventas minoristas y la demanda interna general.
La desaceleración económica mundial, caracterizada por el aumento de las tasas de interés y las tensiones geopolíticas, ha afectado aún más a la economía china orientada a las exportaciones. La reducción de la demanda de los principales socios comerciales ha afectado la producción manufacturera y la actividad económica en general.
La Oficina Nacional de Estadísticas reconoció los desafíos, pero enfatizó la resiliencia de la economía china. Los funcionarios declararon que el gobierno está comprometido a implementar políticas para estimular el crecimiento, incluidas medidas fiscales específicas y reformas estructurales.
Es probable que las cifras de crecimiento reportadas tengan un impacto mixto en los mercados globales. Si bien la tasa de crecimiento positiva brinda cierta tranquilidad, el ritmo más lento genera preocupaciones sobre el impacto potencial en la demanda global y los precios de las materias primas. Los inversores seguirán de cerca la respuesta política de China y la evolución de las condiciones económicas en los próximos meses.
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