Se ha publicado una corrección para un artículo de investigación publicado en Nature el 14 de enero de 2026, relativo al blindaje metabólico dependiente de poliaminas y su influencia en el splicing alternativo. El artículo original, que exploraba la intrincada relación entre el metabolismo celular y el procesamiento del ARN, contenía un error en la Figura 1g.
Específicamente, tres etiquetas en el lado derecho de la Figura 1g, que inicialmente decían "24 h", deberían haber sido etiquetadas como "SAT1", "SMARCA1" y "ACTB", respectivamente. La corrección aborda un problema de etiquetado incorrecto dentro de una representación visual de los datos experimentales relacionados con los hallazgos del estudio sobre el splicing alternativo, un proceso fundamental en la expresión génica donde se pueden unir diferentes combinaciones de exones dentro de un transcrito de pre-ARN mensajero (pre-ARNm), lo que lleva a múltiples isoformas de ARNm.
Los autores, un equipo de colaboración del Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE) en Derio, España, incluyendo a Amaia Zabala-Letona, Mikel Pujana-Vaquerizo y otros, investigaron cómo las poliaminas, metabolitos esenciales involucrados en el crecimiento y la diferenciación celular, median el blindaje metabólico para regular el splicing alternativo. Su investigación profundizó en la compleja interacción entre la metabolómica y la biología del ARN, revelando posibles dianas terapéuticas para enfermedades relacionadas con patrones de splicing aberrantes.
El splicing alternativo es un mecanismo crucial para aumentar la diversidad de proteínas a partir de un número limitado de genes. Los errores en este proceso se han implicado en diversas enfermedades, incluyendo el cáncer y los trastornos neurológicos. Por lo tanto, comprender los factores que regulan el splicing alternativo, como el entorno metabólico dentro de una célula, es de gran importancia.
La figura corregida ya está disponible en las versiones HTML y PDF del artículo en el sitio web de Nature. El editor ha declarado que esta corrección no afecta las conclusiones generales ni la validez de la investigación. Los autores y Nature animan a los lectores a consultar la versión corregida para obtener información precisa.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment