Más de 160 millones de personas en Estados Unidos se preparan para una severa tormenta invernal que se espera traiga fuertes nevadas, lluvia helada y temperaturas bajo cero, comenzando el viernes. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) advirtió sobre condiciones "extremadamente peligrosas" a medida que la tormenta avanza hacia el este desde las Altas Llanuras y las Montañas Rocosas.
La ola ártica que acompaña a la tormenta representa una amenaza significativa, y el NWS advierte que las temperaturas bajo cero y la sensación térmica podrían conducir a "un riesgo de hipotermia y congelación que pone en peligro la vida de la piel expuesta". Los funcionarios de transporte en todo Estados Unidos, incluidas las autoridades aeroportuarias en las principales ciudades, han emitido advertencias sobre posibles interrupciones, retrasos y cancelaciones de viajes durante todo el fin de semana. La interrupción causada por las fuertes nevadas podría provocar cortes de energía generalizados e interrupciones en los viajes.
Se pronostica que la tormenta invernal se moverá lentamente a través de los EE. UU., cubriendo de nieve ciudades como Memphis, Nashville, Washington DC, Baltimore, Filadelfia y Nueva York. Se predicen fuertes nevadas a través de las Montañas Rocosas del Sur y las Llanuras, hacia el Atlántico Medio y llegando al Noreste.
Tales eventos meteorológicos invernales generalizados no son exclusivos de los Estados Unidos. Brotes de clima frío similares han afectado a varias regiones a nivel mundial, desde Europa hasta el este de Asia, lo que destaca los desafíos universales que plantea el clima extremo. En Europa, por ejemplo, las severas tormentas invernales han interrumpido históricamente las redes de transporte y los suministros de energía, lo que ha llevado a los gobiernos a implementar medidas de respuesta de emergencia. En el este de Asia, países como Japón y Corea del Sur a menudo experimentan fuertes nevadas que pueden paralizar las ciudades e impactar la actividad económica.
Es probable que la respuesta de EE. UU. a esta tormenta involucre un esfuerzo coordinado entre las agencias federales, estatales y locales, lo que refleja las estrategias empleadas en otras naciones que enfrentan crisis similares. Estas estrategias a menudo incluyen el despliegue de equipos de remoción de nieve, la apertura de refugios de calentamiento para poblaciones vulnerables y la emisión de avisos de seguridad pública. El potencial de cortes de energía generalizados también plantea preocupaciones sobre la resiliencia de la infraestructura, un desafío que enfrentan muchos países a medida que lidian con la creciente frecuencia e intensidad de los eventos climáticos extremos.
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