La posible nominación por parte del presidente Donald Trump de Kevin Warsh para dirigir la Reserva Federal, junto con otras estrategias económicas y geopolíticas, ha llamado la atención sobre las complejidades de las finanzas internacionales y la gestión de recursos. Warsh, un ex gobernador de la Fed, había sido crítico con el banco central, pidiendo una renovación de sus modelos económicos y personal, según Fortune.
El interés de Trump en la riqueza mineral de Groenlandia también enfrentó obstáculos. A pesar de establecer un marco para la participación de Estados Unidos en los derechos minerales de la isla, asegurar el acceso a estos recursos podría verse complicado por las tensas relaciones con los aliados europeos, según Wood Mackenzie, una firma de investigación de energía y minería. Groenlandia ocupa el octavo lugar a nivel mundial en reservas de tierras raras, esenciales para la electrónica avanzada y los coches eléctricos.
La tendencia de Trump a elegir sus nombramientos de la administración fue evidente en sus elogios a Warsh. "Conozco a Kevin desde hace mucho tiempo y no tengo ninguna duda de que pasará a la historia como uno de los GRANDES presidentes de la Fed, tal vez el mejor", escribió Trump en Truth Social, señalando también el atractivo de "casting central" de Warsh.
Mientras tanto, las principales compañías petroleras estadounidenses como Exxon Mobil y Chevron se mostraron cautelosas a la hora de aumentar el gasto de capital en Venezuela. Estaban esperando reformas legales y políticas que hicieran que el país fuera más atractivo para las inversiones petroleras extranjeras, informó Fortune. El presidente y CEO de Exxon, Darren Woods, le había dicho previamente a Trump que Venezuela era "actualmente inviable hasta que se promulguen reformas importantes y el país vea una estabilidad real".
En otras noticias económicas, se informó que OpenAI estaba considerando una oferta pública inicial (OPI) en el cuarto trimestre de 2026. Esta OPI pondría a prueba la confianza de los inversores en el sector de la IA, señaló Fortune. Si bien la compañía fue valorada en $500 mil millones, no esperaba obtener ganancias hasta 2030. El momento de la OPI coincidió con las crecientes preocupaciones sobre si la IA generativa podría ofrecer rendimientos que justificaran las enormes inversiones en el campo.
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