Bad Bunny iba a hacer historia como el primer artista latino solista en encabezar el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, una actuación que generó debate y discusión debido a sus posibles connotaciones políticas, según Time. La selección del artista, tras los premios Grammy donde varias celebridades criticaron las políticas de inmigración del presidente Donald Trump, suscitó preguntas sobre la posibilidad de que el espectáculo tomara una postura política.
El comisionado de la NFL, Roger Goodell, defendió la elección, afirmando que Bad Bunny era "uno de los grandes artistas del mundo" y entendía la plataforma en la que estaba, según Time. El cantante Brantley Gilbert, sin embargo, defendió el medio tiempo alternativo de TPUSA, señalando que habían pasado más de dos décadas desde que se le pidió a un artista country que actuara en el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl, según informó Variety.
La próxima actuación llega en un momento de creciente tensión política. Los comentarios y acciones pasadas del presidente Trump, incluidas las falsas acusaciones contra los haitianos, han causado preocupación entre las comunidades haitianas en Estados Unidos, según informó Vox. La retórica y las políticas del presidente han generado preocupación por una posible deportación, según Vox.
En otras noticias, la representante estadounidense Jasmine Crockett (D-TX) se ha convertido en una figura nacional, conocida por sus duros ataques, según Vox. Además, está a punto de estrenarse una nueva serie de Peacock, que traza paralelismos con la película "Get Out", explorando temas de raza y dinámica social en un entorno suburbano, según informó Time.
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