Donald Trump criticó el espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX de Bad Bunny, calificándolo de una "bofetada" para el país, mientras que un evento de contraprogramación con Kid Rock atrajo a millones de espectadores. El espectáculo de medio tiempo, que tuvo lugar el domingo 8 de febrero de 2026, generó tanto elogios como indignación, lo que puso de manifiesto una importante división cultural.
Trump, en una publicación en redes sociales, describió la actuación de Bad Bunny como "absolutamente terrible, una de las peores, JAMÁS", y una "afrenta a la Grandeza de América". Los comentarios del expresidente reflejan una reacción conservadora más amplia contra el artista.
Simultáneamente, Turning Point USA (TPUSA), un grupo de defensa conservador, organizó "The All-American Halftime Show", con Kid Rock, Brantley Gilbert, Lee Brice y Gabby Barrett. Este evento se transmitió en YouTube y obtuvo una audiencia significativa, con números que alcanzaron los 5 millones, según Fox News. El espectáculo de TPUSA se anunció en octubre, ofreciendo una alternativa a la actuación de Bad Bunny.
El espectáculo de medio tiempo de Bad Bunny, que tenía como objetivo mostrar la cultura puertorriqueña, incluyó un momento conmovedor en el que el cantante entregó un trofeo Grammy a un niño pequeño. La actuación, sin embargo, fue descrita como "polarizante y confusa" por algunos, según Fox News, que señaló que el espectáculo estaba "estrechamente adaptado a un público específico". El comisionado de la NFL, Roger Goodell, había prometido que Bad Bunny uniría al mundo "de una manera realmente creativa y divertida".
Bad Bunny había ganado recientemente tres Grammys, incluido el álbum del año por "DeBI TiRAR MaS FOToS", lo que marcó la primera vez que un álbum en español ganaba el premio principal. Las reacciones contrastantes a los dos espectáculos de medio tiempo subrayan las continuas divisiones culturales y políticas dentro de los Estados Unidos.
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