Las acciones de software experimentaron una venta masiva significativa, perdiendo un valor estimado de $2 billones en el último año, mientras que un multimillonario bloqueó la venta de un almacén de Texas para un posible centro de detención del ICE. Estos eventos ocurrieron mientras Warner Bros. criticaba a ByteDance por videos generados por IA que infringían su propiedad intelectual, y un ex enviado especial adjunto para Irán discutía las conversaciones nucleares en curso.
La caída del sector del software, descrita por algunos como el "SaaSpocalipsis", ha provocado reacciones variadas. Si bien algunos inversores son cautelosos, otros lo ven como una oportunidad de compra "generacional", según Fortune. Los analistas de JPMorgan señalaron la pérdida sustancial de valor entre las empresas de software especializadas en diseño de productos digitales, ventas y mantenimiento.
Simultáneamente, Edward Roski Jr., un multimillonario y partidario de Trump, impidió la venta de un almacén de 1 millón de pies cuadrados en Texas al Departamento de Seguridad Nacional. La instalación, que podría haber albergado hasta 9.500 camas, se consideró para su uso como centro de detención del ICE. Roski confirmó el acercamiento, pero declaró que su empresa, Majestic Realty, no participaría en tal acuerdo.
En otras noticias, Warner Bros. tomó medidas contra ByteDance, la empresa matriz de TikTok, por su servicio de video de IA. El estudio acusó a ByteDance de facilitar contenido generado por usuarios que infringía su propiedad intelectual, incluidos personajes de "Superman", "Batman" y "Juego de Tronos", según Variety. El asesor legal de Warner Bros. envió una carta al asesor general de ByteDance, John Rogovin, para abordar el problema.
Además, continúan las discusiones sobre las conversaciones nucleares entre Estados Unidos e Irán. Richard Nephew, ex enviado especial adjunto para Irán en la administración Biden, discutió los desafíos y las negociaciones indirectas en curso, según informó NPR.
Estos eventos se producen en medio de cambios económicos y tecnológicos más amplios. Los economistas están revisando la "paradoja de la productividad de Solow", un concepto de 1987, donde los avances tecnológicos no se tradujeron inmediatamente en un aumento de la productividad. Según Fortune, la promesa inicial de las computadoras y otras tecnologías no impulsó inmediatamente la productividad en el lugar de trabajo.
AI Experts & Community
Be the first to comment