La intersección de la tecnología, la inmigración y la economía está actualmente remodelando varias facetas de la sociedad estadounidense, según informes recientes. Si bien el auge de la IA genera tanto oportunidades de inversión como preocupaciones sobre la productividad, una represión de la inmigración está alterando fundamentalmente la oferta laboral de la nación, y un multimillonario ha bloqueado la venta de un almacén para su posible uso como centro de detención del ICE.
La historia de crecimiento de la IA se ha visto atemperada por una venta masiva de acciones de software, y algunos analistas la denominan el "SaaSpocalipsis". Las empresas de software han perdido alrededor de $2 billones en valor durante el último año, según analistas de JPMorgan. Sin embargo, algunos ejecutivos y veteranos del mercado ven esto como un momento "generacional" para invertir en la siguiente fase del auge de la IA, según informó Fortune.
Simultáneamente, una amplia represión de la inmigración durante un posible segundo mandato de Donald Trump, caracterizada por deportaciones elevadas y nuevas y estrictas prohibiciones de visados, ha precipitado un colapso del 80% en la inmigración neta a los EE. UU., según un nuevo análisis de Goldman Sachs publicado el 16 de febrero. El informe advirtió que esta dramática contracción en el flujo de trabajadores nacidos en el extranjero está alterando fundamentalmente la oferta laboral de la nación y reduciendo el umbral de crecimiento del empleo necesario para mantener la estabilidad económica. La inmigración neta, que promedió aproximadamente 1 millón de personas por año durante la década de 2010, cayó a 500.000 en 2025 y se proyecta que caiga aún más.
Añadiendo complejidades, el multimillonario Edward Roski Jr. bloqueó la venta de una instalación de 1 millón de pies cuadrados propiedad de su empresa, Majestic Realty, después de que el Departamento de Seguridad Nacional se acercara a ellos para usarla como un posible centro de detención del ICE. La instalación podría haber albergado hasta 9.500 camas. Roski confirmó el acercamiento, pero declaró que su empresa no entraría en ningún acuerdo de este tipo.
El auge de la IA también está planteando interrogantes sobre la productividad. Miles de directores ejecutivos admitieron que la IA no tuvo ningún impacto en el empleo ni en la productividad, lo que llevó a los economistas a resucitar una paradoja de hace 40 años. En 1987, el economista y premio Nobel Robert Solow observó que la llegada de nuevas tecnologías como los transistores y los microprocesadores no resultó en el aumento esperado de la productividad. En cambio, el crecimiento de la productividad se desaceleró.
La situación actual se hace eco de las primeras revoluciones industriales, donde las nuevas tecnologías remodelaron el mundo. Como señaló Fortune, "Aquellos que no aprenden de la historia están condenados a repetirla", citando a George Santayana. El auge de la IA está creando una situación en la que las ganancias corporativas están capturando productividad extra, mientras que los salarios pueden no reflejar las ganancias.
AI Experts & Community
Be the first to comment