Australia prohibió a un ciudadano australiano con presuntos vínculos con el grupo militante Estado Islámico (EI) regresar a casa desde Siria, según NPR Politics, mientras el gobierno lidia con el complejo tema de la repatriación de las familias de los combatientes del EI. Esta decisión se produce en medio de los esfuerzos en curso para abordar las consecuencias del conflicto, siendo el caso de la mujer el último acontecimiento en el problemático proceso de repatriación.
La prohibición se anunció mientras el gobierno lidiaba con el regreso de otros ciudadanos australianos de los campos de detención en Siria. Treinta y cuatro ciudadanos australianos de 11 familias salieron del campamento Roj en el este de Siria el 16 de febrero de 2026, según NPR Politics. Los esfuerzos de repatriación han sido fuente de debate, con el gobierno equilibrando las preocupaciones de seguridad con las necesidades humanitarias de sus ciudadanos.
Mientras tanto, en otras noticias, la administración Trump estaba tratando cada vez más de criminalizar la observación de ICE, según NPR News. Los observadores que monitoreaban las acciones de los agentes federales de inmigración se enfrentaban a un escrutinio, y a algunos se les decía que estaban obstaculizando una investigación federal. "Seguimos a distancia. Nunca nos pusimos delante de ellos. Nunca tocamos la bocina. Nunca hicimos ningún tipo de ruido. Solo estábamos vigilando", dijo Jess, una observadora en las Ciudades Gemelas, según NPR News.
En otros acontecimientos, investigadores de la Universidad La Trobe desarrollaron un nuevo método para medir e informar el desempeño ambiental de las granjas, según Phys.org. El nuevo método de contabilidad agrícola mide el capital natural en 50 granjas australianas.
Además, la FCC inició "procedimientos de ejecución" contra "The View" de ABC por cuestiones de tiempo igualitario, según Variety. Brendan Carr, un alto regulador de medios, afirmó que el programa diurno no era "noticias de buena fe" durante una aparición en Fox News.
Finalmente, las tensiones se mantuvieron altas entre Estados Unidos e Irán, con los negociadores aún muy distanciados sobre el programa nuclear de Irán, según Time. La secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo a los periodistas que se esperaba que los iraníes proporcionaran más detalles en las próximas semanas, una posible señal de que los ataques contra Irán no eran inminentes.
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