El cobre registró su mayor ganancia anual desde 2009, impulsada por las limitaciones de suministro y la anticipación de una mayor demanda relacionada con la electrificación. El metal, crucial para diversas aplicaciones, incluidas la infraestructura de energía renovable y los vehículos eléctricos, experimentó un aumento del 42% en la Bolsa de Metales de Londres (LME) este año, lo que lo convierte en el de mejor rendimiento entre los seis metales industriales que se negocian en la bolsa.
Sin embargo, los precios experimentaron un ligero descenso del 1,1% el miércoles, el último día de negociación de 2025. Los recientes aumentos de precios también se atribuyeron a que los operadores aceleraron los envíos de cobre a Estados Unidos en previsión de posibles aranceles. Según Natalie Scott-Gray, analista sénior de metales de StoneX Financial Ltd., la expectativa de futuros aranceles de importación estadounidenses sobre el cobre refinado provocó la entrada de más de 650.000 toneladas de metal en el país, lo que generó una escasez de suministro fuera de Estados Unidos. Señaló que dos tercios de las existencias mundiales visibles se encuentran ahora en Estados Unidos.
El plan del expresidente Trump de revisar los aranceles sobre el cobre primario en 2026 revivió el comercio de arbitraje, que anteriormente había perturbado el mercado. Esta situación redujo la disponibilidad en otras regiones, incluso cuando la demanda en China, un comprador clave, se suavizó. El diferencial de precios entre los diferentes mercados se redujo recientemente en medio de un fuerte repunte de diciembre en la LME.
El aumento de los precios del cobre refleja una tendencia más amplia de creciente demanda de metales esenciales en la transición a una economía verde. El cobre es un componente vital en la fabricación de vehículos eléctricos, los sistemas de energía renovable y las tecnologías de almacenamiento de energía. La anticipación de una mayor demanda de estos sectores ha impulsado el interés de los inversores y ha contribuido al aumento de los precios.
Los analistas están monitoreando de cerca el impacto potencial de los aranceles estadounidenses en el mercado mundial del cobre. La imposición de aranceles podría perturbar aún más las cadenas de suministro y potencialmente conducir a precios más altos para los consumidores. La situación también destaca la compleja interacción entre la política comercial, los factores geopolíticos y los mercados de materias primas.
De cara al futuro, se espera que el mercado del cobre siga siendo volátil a medida que los operadores e inversores reaccionen a los cambios de política y a las variaciones en la demanda mundial. Las perspectivas a largo plazo para el cobre siguen siendo positivas, impulsadas por la creciente adopción de vehículos eléctricos y tecnologías de energía renovable. Sin embargo, las limitaciones de suministro y las tensiones comerciales podrían seguir planteando desafíos al mercado.
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