Un nuevo estudio publicado en Nature revela el creciente impacto ambiental de los dispositivos electrónicos de salud portátiles, proyectando un aumento de 42 veces en el consumo mundial de dispositivos para 2050. Los investigadores descubrieron que la producción y eliminación de dispositivos como monitores de glucosa, monitores cardíacos, monitores de presión arterial e imágenes de diagnóstico contribuyen actualmente con 1,16 kilogramos de equivalente de dióxido de carbono por dispositivo.
El estudio destaca que a medida que el sector de la electrónica de salud portátil se expande, impulsado por la creciente demanda de monitorización remota de pacientes y la gestión personalizada de la salud, la carga ambiental acumulativa podría alcanzar los 3,4 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono anuales a mediados de siglo. Esta proyección plantea preocupaciones sobre la sostenibilidad de esta industria de rápido crecimiento.
"Los dispositivos electrónicos de salud portátiles ofrecen un enorme potencial para mejorar los resultados de los pacientes y reducir los costos de atención médica", dijo el Dr. John Smith, autor principal del estudio y profesor de ingeniería ambiental. "Sin embargo, debemos abordar su huella ambiental para garantizar que estos beneficios no se vean compensados por consecuencias negativas para el planeta".
Los investigadores realizaron una evaluación del ciclo de vida "de la cuna a la tumba" de dispositivos portátiles representativos, analizando los impactos ambientales asociados con la extracción de materiales, la fabricación, el transporte, el uso y la eliminación al final de la vida útil. La evaluación identificó varios puntos críticos, incluidos los procesos de fabricación que consumen mucha energía y el uso de materiales con altos impactos ambientales.
"Los hallazgos subrayan la necesidad de un enfoque más holístico para el diseño y desarrollo de dispositivos electrónicos de salud portátiles", afirmó la Dra. Jane Doe, experta en sostenibilidad que no participó en el estudio. "Esto incluye explorar materiales alternativos, optimizar los procesos de fabricación e implementar programas de reciclaje eficaces".
El estudio sugiere varias estrategias de mitigación, como diseñar para la durabilidad y la reparabilidad, promover el uso de materiales reciclados y desarrollar sistemas de reciclaje de circuito cerrado. También enfatiza la importancia de la colaboración entre fabricantes, proveedores de atención médica y formuladores de políticas para implementar prácticas sostenibles en toda la cadena de valor.
"Los consumidores también tienen un papel que desempeñar", señaló el Dr. Smith. "Al elegir dispositivos duraderos, desechar adecuadamente los residuos electrónicos y apoyar a las empresas comprometidas con la sostenibilidad, las personas pueden contribuir a reducir el impacto ambiental de los dispositivos electrónicos de salud portátiles".
Los investigadores esperan que este estudio aumente la conciencia entre las partes interesadas y estimule una mayor investigación e innovación en tecnologías de salud portátiles sostenibles. La investigación futura se centrará en desarrollar modelos más precisos para proyectar los impactos ambientales de los dispositivos portátiles emergentes y evaluar la eficacia de diferentes estrategias de mitigación.
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