El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, declaró en un discurso de Año Nuevo que un acuerdo de paz para poner fin a la guerra con Rusia está "listo en un 90%". El discurso, pronunciado cuando Ucrania se acerca al cuarto año de conflicto con Rusia, se centró en gran medida en la resistencia de la nación a la invasión a gran escala lanzada por Moscú.
Zelenski indicó que el 10% restante del acuerdo sería decisivo, determinando "el destino de la paz, el destino de Ucrania y Europa". Sus comentarios se producen mientras el conflicto continúa remodelando el panorama geopolítico de Europa del Este y atrayendo a actores internacionales preocupados por la estabilidad y la seguridad regionales.
En su propio discurso de Año Nuevo, el presidente ruso, Vladímir Putin, transmitió un mensaje de confianza a sus tropas, afirmando: "Creemos en vosotros y en nuestra victoria". Este mensaje recíproco destaca las posiciones arraigadas de ambos líderes y los continuos desafíos para alcanzar una resolución integral.
Aun aumentando las tensiones, Moscú publicó lo que afirmó ser evidencia de que Ucrania estaba utilizando drones para atacar la residencia privada de Putin en el lago Valdai, en el noroeste de Rusia. Las acusaciones, que Kiev ha negado vehementemente, incluían un mapa que supuestamente mostraba que los drones fueron lanzados desde las regiones de Sumy y Chernihiv de Ucrania, así como imágenes de vídeo de un dron derribado. Un militar en el vídeo identificó los restos como un dron ucraniano Chaklun. No ha sido posible la verificación independiente de las imágenes y su ubicación.
El conflicto entre Ucrania y Rusia tiene profundas raíces históricas, derivadas de la independencia postsoviética de Ucrania y sus aspiraciones de estrechar lazos con Occidente, particularmente la Unión Europea y la OTAN. Rusia considera a Ucrania como parte de su esfera de influencia histórica y se ha resistido a lo que percibe como una invasión occidental. La anexión de Crimea en 2014 y el posterior conflicto en la región de Donbás, en el este de Ucrania, marcaron una escalada significativa de las tensiones, que culminó con la invasión a gran escala en 2022.
La comunidad internacional sigue dividida sobre el tema, con muchas naciones occidentales brindando apoyo militar y financiero a Ucrania mientras condenan las acciones de Rusia. Otros países, particularmente en el Sur Global, han adoptado una postura más neutral, enfatizando la necesidad de diálogo y una resolución pacífica del conflicto. La guerra en curso ha tenido un impacto devastador en Ucrania, causando destrucción generalizada, desplazamiento y pérdida de vidas. También ha tenido importantes repercusiones globales, incluidas interrupciones en el suministro de energía y alimentos, lo que contribuye a las presiones inflacionarias y exacerba los desafíos económicos existentes.
Rusia ha indicado que revisaría su posición sobre las negociaciones de paz en curso, aunque no se proporcionaron detalles. El camino hacia un acuerdo de paz duradero sigue siendo incierto, dependiendo de que ambas partes hagan concesiones significativas y aborden los problemas subyacentes que han alimentado el conflicto.
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