China ha comprado al menos 8 millones de toneladas de soja estadounidense este año, según fuentes familiarizadas con el asunto, lo que sitúa al país en posición de cumplir potencialmente una promesa hecha dos meses antes como parte de un entendimiento comercial con Estados Unidos. Los compradores estatales han estado reservando activamente cargamentos estadounidenses hasta finales de diciembre, dijeron las fuentes, que solicitaron el anonimato debido a la falta de autorización para discutir las compras.
Esta tendencia de compra, que comenzó en octubre, ha mantenido un ritmo que ha brindado tranquilidad a los exportadores estadounidenses, quienes inicialmente temían que el compromiso de Beijing pudiera fallar debido a la limitada transparencia y a los plazos poco claros. Los envíos reservados hasta el momento están programados principalmente para cargarse entre diciembre y marzo, indicaron las fuentes.
Tras las conversaciones entre el presidente Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping, la Casa Blanca declaró inicialmente que China se había comprometido a comprar al menos 12 millones de toneladas de soja estadounidense para finales de año. Funcionarios estadounidenses aclararon más tarde que la fecha límite era, de hecho, finales de febrero. Si bien Beijing no ha confirmado oficialmente este compromiso específico, el gobierno chino ha tomado medidas para reducir los aranceles sobre la soja estadounidense y ha levantado las prohibiciones de importación a tres exportadores estadounidenses.
El resurgimiento de la actividad compradora china es significativo en el contexto de las relaciones comerciales en curso entre los dos países. La soja ha sido un producto clave en la disputa comercial, siendo China un importante importador de productos agrícolas estadounidenses. La imposición inicial de aranceles por ambos países condujo a una fuerte disminución de las exportaciones de soja de Estados Unidos a China, lo que afectó a los agricultores y empresas agrícolas estadounidenses.
El uso de la IA en el análisis de datos comerciales y la predicción de tendencias del mercado es cada vez más frecuente. Los algoritmos de IA pueden procesar grandes cantidades de datos, incluidos los registros de envío, las declaraciones de aduanas y los precios de mercado, para identificar patrones y predecir la demanda futura. Esta información puede ser valiosa para los exportadores e importadores a la hora de tomar decisiones informadas sobre producción, precios y logística.
La situación actual pone de relieve la compleja interacción entre la política comercial, los mercados agrícolas y los avances tecnológicos. Si bien la compra de soja estadounidense por parte de China es una señal positiva para los exportadores estadounidenses, las implicaciones a largo plazo de la relación comercial siguen siendo inciertas. Es probable que los acontecimientos futuros dependan de las negociaciones en curso entre los dos países y de la evolución del panorama económico mundial.
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