El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió el viernes a Irán que Estados Unidos intervendría si las autoridades iraníes reprimieran violentamente a manifestantes pacíficos. Trump hizo la declaración en una publicación en Truth Social, diciendo: "Si Irán dispara *sic* y mata violentamente a manifestantes pacíficos, que es su costumbre, los Estados Unidos de América vendrán a su rescate".
La advertencia se produjo en medio de protestas masivas en curso en Irán, provocadas por el deterioro de las condiciones económicas. Los informes indicaron que al menos seis personas murieron solo el jueves, marcando casi una semana de manifestaciones. Las protestas reflejan un descontento generalizado por el aumento de la inflación, el desempleo y la percepción de corrupción gubernamental, problemas que han afectado a la economía iraní en los últimos años.
Ali Larijani, un asesor principal del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei, respondió a la declaración de Trump con una advertencia propia. Larijani advirtió que cualquier intervención estadounidense desestabilizaría todo el Medio Oriente y perjudicaría los intereses estadounidenses. "Trump debería saber que la interferencia de Estados Unidos en este asunto interno significaría desestabilizar toda la región y destruir los intereses de Estados Unidos", escribió.
El mensaje de Trump, aunque breve, no especificó qué forma podría tomar la intervención estadounidense. Simplemente declaró: "Estamos listos y preparados para actuar". Esta ambigüedad ha generado preocupaciones sobre una posible acción militar, un aumento de las sanciones u otras formas de presión política o económica.
La relación entre Estados Unidos e Irán ha estado llena de tensión durante décadas, particularmente desde la Revolución Islámica de 1979. Estados Unidos ha acusado durante mucho tiempo a Irán de apoyar el terrorismo y buscar armas nucleares, mientras que Irán ha acusado a Estados Unidos de entrometerse en sus asuntos internos e imponer sanciones paralizantes. La retirada de la administración Trump del acuerdo nuclear con Irán en 2018 intensificó aún más las tensiones, lo que provocó una serie de incidentes en el Golfo Pérsico y una retórica intensificada entre los dos países.
Las protestas actuales en Irán son un desafío importante para el gobierno iraní, que tiene un historial de represión de la disidencia. La respuesta del gobierno a las protestas será observada de cerca por la comunidad internacional, al igual que el próximo movimiento de Estados Unidos. La situación sigue siendo fluida, con el potencial de una mayor escalada e inestabilidad regional.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment