BYD ha destronado oficialmente a Tesla como el mayor fabricante mundial de vehículos eléctricos (VE), marcando un cambio significativo en el panorama automotriz global. El ascenso del fabricante de automóviles chino culminó en 2025, impulsado por un sólido crecimiento de las ventas, mientras que Tesla experimentó su segundo año consecutivo de disminución de entregas.
Las ventas de vehículos eléctricos de BYD aumentaron un 28 por ciento el año pasado, alcanzando los 2,25 millones de unidades. En marcado contraste, Tesla informó de 1,64 millones de entregas de vehículos en 2025, con una disminución interanual del 16 por ciento en el cuarto trimestre. Este rendimiento subraya una creciente divergencia entre las dos empresas, especialmente a medida que la expansión de BYD se extiende más allá de su mercado nacional.
El impacto de esta transición ya se está sintiendo en el mercado. El éxito de BYD en Europa durante 2025 presagió este cambio global, y las ventas generales de "vehículos de nueva energía" de la compañía (incluidos tanto los vehículos totalmente eléctricos como los híbridos enchufables) alcanzaron los 4,6 millones de unidades, con más de un millón exportadas. Las exportaciones de vehículos de pasajeros, en concreto, experimentaron un aumento espectacular de más del 145 por ciento interanual. Los problemas de Tesla, por su parte, se producen tras un año difícil en el que incluso su Model Y, de gran éxito de ventas, se enfrentó a vientos en contra.
El ascenso de BYD es particularmente notable dado su acceso limitado al mercado estadounidense. El enfoque de la compañía en la innovación, los precios competitivos y la expansión a nuevos mercados ha demostrado ser una fórmula ganadora. Tesla, por otro lado, se ha enfrentado a desafíos de producción, una mayor competencia y preguntas sobre su liderazgo.
De cara al futuro, el mercado de vehículos eléctricos está preparado para una mayor disrupción. La continua expansión de BYD y los esfuerzos de Tesla por recuperar cuota de mercado probablemente intensificarán la competencia e impulsarán la innovación. La capacidad de cada empresa para adaptarse a las cambiantes preferencias de los consumidores, sortear las complejidades de la cadena de suministro e invertir en tecnologías futuras será crucial para determinar su éxito a largo plazo.
Discussion
Join the conversation
Be the first to comment