El concepto del trasplante de cabeza, que antes se relegaba al ámbito de la ciencia ficción, está experimentando un renovado interés por parte de los defensores de la prolongación de la vida y las empresas emergentes de Silicon Valley, a pesar del escepticismo que rodea su viabilidad. El neurocirujano italiano Sergio Canavero, que saltó a la fama en 2017 por afirmar haber realizado con éxito un trasplante de cabeza entre dos cadáveres en China, ha defendido durante mucho tiempo el procedimiento como una posible solución para el envejecimiento y las enfermedades debilitantes.
La técnica propuesta por Canavero consiste en seccionar la cabeza de un paciente que padece afecciones como la distrofia muscular o la atrofia muscular espinal y unirla al cuerpo de un donante. El procedimiento, que él denomina HEAVEN (head anastomosis venture), tiene como objetivo fusionar la médula espinal utilizando polietilenglicol, un compuesto químico conocido por su potencial para promover la regeneración nerviosa. "En los últimos años ha quedado absolutamente claro que la idea de una tecnología increíble para rejuvenecer a las [personas] mayores no está en el horizonte", declaró Canavero, explicando su motivación para seguir un enfoque tan radical.
Sin embargo, la comunidad médica sigue sin estar convencida en gran medida. Los críticos señalan los inmensos desafíos técnicos que implica, incluido el riesgo de rechazo inmunitario, la dificultad de reconectar la médula espinal para restaurar la función motora y las consideraciones éticas que rodean a una cirugía tan compleja y potencialmente transformadora. El Chicago Tribune, por ejemplo, calificó anteriormente a Canavero como "el P.T. Barnum del trasplante", lo que refleja la extendida duda que rodea sus afirmaciones.
La carrera de Canavero se ha enfrentado a contratiempos como resultado de sus controvertidas ideas. Después de publicar sus conceptos quirúrgicos hace una década, dice que fue despedido del Hospital Molinette de Turín, donde había trabajado durante 22 años. "Soy un tipo ajeno al sistema. Así que eso ha hecho las cosas más difíciles, tengo que decir", dijo Canavero.
A pesar de los desafíos y las críticas, Canavero sostiene que el trasplante de cabeza ofrece la única solución viable para las personas que se enfrentan a enfermedades terminales y a los efectos del envejecimiento. Aunque se ha retirado del foco público, afirma que el concepto está ganando terreno en ciertos círculos, en particular entre aquellos que buscan una prolongación radical de la vida. El futuro del trasplante de cabeza sigue siendo incierto, pero el renovado interés sugiere que el debate en torno a este controvertido procedimiento está lejos de haber terminado.
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